La presidenta de Croacia busca sumar a los nacionalistas para su reelección
La mandataria croata saliente, Kolinda Grabar-Kitarovic, busca sumar a los nacionalistas para derrotar a su rival socialdemócrata en la segunda vuelta de las presidenciales del domingo, que han puesto de relieve la presencia de la derecha radical en este país balcánico.
Croacia acaba de asumir el 1 de enero la presidencia pro tempore de la Unión Europea (UE), en un momento delicado en sus relaciones con Bruselas.
En los próximos meses, la UE tendrá además que gestionar la salida del Reino Unido así como los desacuerdos internos del bloque en cuestiones como el clima o la migración.
Croacia se enfrenta en su territorio a la emigración masiva de sus habitantes, a la corrupción y a una economía débil.
La segunda vuelta enfrenta dos visiones de futuro: la de Kolinda Grabar-Kitarovic y la de su rival, el socialdemócrata Zoran Milanovic.
En Croacia el presidente tiene funciones principalmente honoríficas, representa a su país en la escena internacional, coordina la política extranjera con el gobierno y es responsable de las fuerzas armadas.
Para lograr un segundo mandato de cinco años, Kolinda Grabar-Kitarovic, de 51 años, tendrá que atraer al electorado de derecha, que en la primera vuelta votó por opciones radicales, según los analistas.
El último sondeo da una ligera ventaja a Zoran Milanovic, que fue primer ministro, pero revela que un 20% del electorado sigue indeciso.
– Llamamiento a la «unidad» –
Una derrota de la jefa del Estado complicaría la tarea del partido que la apoya, el HDZ, y la de primer ministro moderado, Andrej Plenkovic, en las elecciones legislativas previstas a finales de este año.
Grabar-Kitarovic hizo un llamamiento a la «unidad» y durante la campaña apeló al patriotismo y a la guerra de independencia de 1991-1995.
Conocida por su presencia mediática y por cantar en público, se presenta como una madre de familia más, aunque fue criticada por minimizar los crímenes del régimen filonazi croata durante la Segunda Guerra Mundial, un periodo que algunos vuelven a reivindicar.
Su rival, Zoran Milanovic, critica su arrogancia y su elitismo y denuncia la idea de «Croacia auténtica» que defiende el partido HDZ frente a la «Croacia normal» que él reivindica.
«Croacia es una República para todos, para los ciudadanos en igualdad», asegura el candidato.
Su llegada al gobierno en 2011 fue recibida con optimismo frente a la corrupción de varios miembros del HDZ pero durante su mandato de primer ministro no supo poner fin al clientelismo ni desarrollar la economía.
Los conservadores del HDZ quieren mantener la presidencia para hacer frente a su periodo al frente de la UE, marcado por cuatro grandes temas: las relaciones con Londres tras el Brexit, la adhesión de algunos países balcánicos, el cambio climático y el próximo presupuesto plurianual del bloque.
Croacia es el último país que entró en la UE en 2013. Pero su economía, muy dependiente del turismo, es una de las más débiles entre los Estados miembros.
Cerca de 3,8 millones de electores están llamados a las urnas el domingo. Los primeros resultados se conocerán a partir de las 19H00 GMT.