La UA alerta de repunte de malaria en el sur de África impulsado por el cambio climático
Adís Abeba, 23 jul (EFE).- La agencia de salud de la Unión Africana (UA) alertó este miércoles del aumento de casos de malaria en el sur de África, impulsado por el cambio climático y la expansión de medios de vida de alto riesgo, como la minería artesanal, la pesca y la extracción de oro.
«Este repunte no es una coincidencia. Las lluvias prolongadas han favorecido la reproducción de mosquitos, mientras que actividades como la extracción de oro, la pesca y la minería artesanal están exponiendo a más personas al riesgo, especialmente durante las horas pico de actividad de los mosquitos», explicó Memory Mapfumo, epidemióloga de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), en un comunicado.
Entre los países más afectados se encuentran Zimbabue, Botsuana, Esuatini y Namibia, que han notificado nuevos brotes, «lo que resalta los desafíos persistentes para erradicar la enfermedad en África».
Según los CDC de África, Zimbabue, el país más afectado, ha experimentado un «repunte drástico»: desde enero ha registrado 111.998 casos y 310 muertes, frente a los 29.031 casos y 49 muertes del mismo periodo de 2024.
En estos países, la situación se agrava por el bajo uso de mosquiteras tratadas con insecticida, lo que deja a las comunidades expuestas y aumenta la presión sobre «unos sistemas sanitarios ya sobrecargados».
A ello se suma la interconectividad regional, que facilita la propagación transfronteriza del virus y complica su erradicación.
«Este escenario refleja un reto más amplio en el sur del continente, donde los cambios climáticos y la expansión de medios de vida vulnerables impulsan una amenaza creciente de malaria, lo que exige respuestas más rápidas, focalizadas y sostenidas», agregó la agencia de salud de la UA.
La malaria es endémica en el África subsahariana, sobre todo en zonas con altas temperaturas y precipitaciones, condiciones ideales para la proliferación del mosquito Anopheles, transmisor del parásito.
La región central del continente -al norte y sur del ecuador- presenta la mayor incidencia, donde influyen el clima tropical, los desplazamientos de población y las dificultades de acceso a medidas preventivas.
Aunque el sur de África está comparativamente menos afectado, sigue siendo altamente vulnerable debido a las condiciones climáticas, los movimientos transfronterizos de población y brotes localizados en zonas de alto riesgo.
La agencia sanitaria de la UA recordó que los casos de malaria en todo el mundo alcanzaron los 263 millones en 2023 -frente a los 252 millones del año anterior-, y que África concentró cerca del 94 % de los contagios y el 95 % de las muertes.
Ante esta situación, los CDC de África instaron a los gobiernos a reforzar el uso de mosquiteras tratadas con insecticida, fomentar la implicación comunitaria y abordar los factores ambientales y sociales que impulsan los brotes, como la agricultura ilegal o la exposición a criaderos de mosquitos.
Además, recalcaron la necesidad de mejorar los sistemas de vigilancia y garantizar la recopilación oportuna y precisa de datos que sirvan de base para las intervenciones de salud pública. EFE
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