La UE vuelve a examinar la situación del Estado de derecho en Polonia y Hungría
Bruselas, 30 may (EFE).- El Consejo de la Unión Europea examinará este martes la situación del Estado de derecho en Hungría y en Polonia en el marco de su diálogo por infracciones de los valores fundamentales en estos países y con el debate de fondo sobre si Budapest y Varsovia podrán asumir el papel de «mediadores honestos» en 2024 y 2025 frente a la presidencia del Consejo de la UE.
«Hemos visto alguna mejora, con muchos debates sobre la independencia judicial en ambos países y algunas posibilidades con nueva legislación, pero nos preocupa la lucha contra la corrupción en Hungría y la libertad académica y (…) tenemos una preocupación especial ahora sobre la situación en Polonia», dijo el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders.
A su llegada al Consejo de Asuntos Generales que examinará la situación en ambos países en lo relativo al Estado de derecho, Reynders explicó que Bruselas sigue con preocupación la tramitación de una ley polaca que permitiría inhabilitar sin control judicial a cargos públicos considerados cómplices de favorecer los intereses de Rusia en los últimos años.
«Nos preocupa especialmente. La Comisión analizará la legislación y no dudará en tomar medidas si es necesario, porque es imposible estar de acuerdo con un sistema así sin acceso real a la justicia, sin un juez independiente contra una decisión administrativa», señaló Reynders.
En paralelo, el Parlamento Europeo prevé a finales de esta semana aprobar una resolución en la que cuestiona si Hungría «podrá cumplir su tarea de forma creíble» al frente de su presidencia del Consejo en el segundo semestre de 2024 a la vista de «su incumplimiento de la ley europea» y los valores básicos de la Unión, así como del principio de cooperación sincera.
La Eurocámara -desde hace años la institución europea más crítica con el discurso antieuropeo del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y su alejamiento de valores como la independencia judicial o el respeto a las minorías- pide al Consejo «que encuentre una solución lo antes posible» y recuerda que el propio Parlamento «puede tomar las medidas apropiadas» si no se encuentra dicha solución.
Reynders insistió este martes en que no corresponde a la Comisión Europea tomar ninguna decisión al respecto y que Bruselas escuchará tanto al Consejo (los países) como al Parlamento si se abre este debate, al tiempo que trabajarán «con todas las presidencias».
La secretaria de Estado sueca para la Unión Europea, Jessika Roswall, cuyo país ejerce la presidencia de turno de la UE este semestre, confió por su parte en que «todas las presidencias tengan en mente el interés de la Unión en su conjunto», incluyendo a la húngara y a la polaca (cuyo turno comienza en enero de 2025).
Por su parte, la ministra húngara de Justicia, Judit Varga, consideró que el debate es únicamente «la presión política» de un Parlamento Europeo que, a su juicio, «no respeta los valores europeos» y «ataca constantemente las elecciones libres húngaras».
«Asumir la presidencia es un gran honor y una obligación, no un derecho. Las críticas (…) son un absoluto sinsentido. No hay debate, Hungría asumirá la presidencia del Consejo como mediador honesto», aseguró.
Ante la audiencia que afronta este martes ante sus colegas europeos por la situación del Estado de derecho, la ministra húngara consideró el expediente abierto a su país por infracción de los valores europeos como «un tema gastado» y cuestionó «el objetivo real» de un proceso que lleva cinco años abierto contra Budapest y el equivalente contra Varsovia, que acumula seis años sin progresos.
Cualquier decisión bajo este mecanismo requiere la unanimidad de los socios comunitarios y, tradicionalmente, Hungría y Polonia se han protegido la una a la otra en este tipo de debates. EFE
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