La vidriosa relación entre presidentes y sus vicepresidentes, frecuente en Latinoamérica
Manuel Fuentes
Redacción América, 14 may (EFE).- La vidriosa relación entre presidentes y vicepresidentes en América Latina, como la que actualmente mantienen la número dos de Ecuador, Verónica Abad, y el gobernante de ese país, Daniel Noboa, han sido relativamente comunes en el siglo XXI, debido a una combinación de factores políticos, ideológicos y personales.
El estrecho vínculo entre las figuras que concurren bajo una misma fórmula electoral a veces comienza a resquebrajarse nada más tomar posesión de sus respectivos cargos, mientras que en otras ocasiones las diferencias afloran a medida que avanzan en el ejercicio del poder.
La vicepresidenta Abad ha acusado al presidente Noboa de «hostigamiento y maltrato», y ha asegurado no va a renunciar, sino que muy por el contrario, se mantendrá en el cargo. No es la primera vez que algo así sucede en Ecuador, aunque quizás en esta ocasión la exposición mediática del conflicto y el abismo entre ambos sean más ostensible.
Este conflicto y otros reflejan la complejidad de las relaciones políticas en algunos países de América Latina donde las alianzas pueden ser tanto estratégicas como frágiles, y las tensiones internas a menudo se manifiestan en disputas públicas y cambios políticos significativos.
A continuación, algunos ejemplos de casos ocurridos en lo que va de siglo:
1. Ecuador – Lenín Moreno y Jorge Glas (2017-2018): Lenín Moreno asumió la presidencia en 2017 con Jorge Glas como su vicepresidente. A pesar de ser compañeros de partido y haber sido parte del gobierno de Rafael Correa, Moreno y Glas tuvieron importantes discrepancias. Glas fue acusado de corrupción en el caso Odebrecht y fue suspendido de sus funciones, lo que profundizó la brecha entre él y Moreno.
2. Bolivia – Evo Morales y Álvaro García Linera (2006-2019): Aunque no hubo conflictos abiertos entre Morales y García Linera durante sus mandatos, las tensiones se hicieron evidentes tras la crisis política de 2019. García Linera, quien fue un leal compañero de Morales, ha mantenido un perfil relativamente bajo desde entonces, y ha habido especulaciones sobre diferencias en sus perspectivas políticas post-presidencia.
Cristina Fernández y la tensión con Julio Cobos
3. Argentina – Cristina Fernández de Kirchner y Julio Cobos (2007-2011): La relación entre Cristina Fernández y su entonces vicepresidente, Julio Cobos, se deterioró significativamente después de que éste votara en contra de una ley de retenciones agrícolas propuesta por el Gobierno en 2008. Este acto fue visto como una traición por Fernández y muchos en su partido, lo que llevó al aislamiento político de Cobos durante el resto del mandato.
4. Paraguay – Fernando Lugo y Federico Franco (2008-2012): Aunque inicialmente eran aliados, la relación entre Lugo y su vicepresidente Franco se deterioró con el tiempo. Cuando Lugo fue sometido a un juicio político y destituido en 2012, Franco asumió la presidencia. Muchos vieron la acción de Franco como un aprovechamiento de la situación, lo que generó controversia y acusaciones de complicidad en el impeachment.
5. Perú – Alejandro Toledo y Raúl Diez Canseco (2001-2004): Diez Canseco fue suspendido por Toledo bajo acusaciones de corrupción, lo cual fue considerado como un conflicto entre las prioridades personales y las del partido.
6. Perú – Pedro Pablo Kuczynski y Martín Vizcarra (2016-2018): Vizcarra asumió la presidencia después de que Kuczynski renunciara por escándalos de corrupción, aunque Vizcarra inicialmente fue su leal vicepresidente.
Entre los casos más recientes de fricciones entre presidentes latinoamericanos y sus vicepresidentes, figuran los de los Gobiernos en Argentina con Alberto Fernández, en Perú con Pedro Castillo y en Argentina nuevamente con Javier Milei.
7. Argentina – Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner (2019-2023): La relación entre el presidente Alberto Fernández y su vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner fue sido compleja y a veces tensa.
Aunque ambos provenían del mismo partido político, el peronismo, mostraron diferencias en cuanto a la gestión gubernamental y la política económica. Cristina, quien tiene una base política muy fuerte y opiniones firmes, influyó significativamente en las políticas del Gobierno, lo que a veces causó fricciones visibles.
La fórmula Castillo-Boluarte se desvaneció
8. Perú – Pedro Castillo y Dina Boluarte (2021-2022): Castillo y Boluarte iniciaron sus mandatos con una aparente alianza, pero con el tiempo surgieron discrepancias. Boluarte asumió la presidencia tras la destitución y arresto de Castillo en diciembre de 2022.
Castillo enfrentó múltiples procesos de destitución durante su breve periodo en el cargo y su relación con Boluarte, inicialmente cordial, se volvió más tensa a medida que se desarrollaba su presidencia.
9. Argentina – Javier Milei (2023-Presente): Aunque apenas llevan cinco meses en el poder, la dinámica entre Javier Milei y su vicepresidenta Victoria Villarruel ya ha dejado traslucir algunas tensiones, dado el estilo radical y las propuestas controvertidas de Milei, incluyendo una agenda económica de libre mercado extremo y propuestas de privatización masiva.
Victoria Villarruel ya ha mostró diferencias con Javier Milei en cuanto a los militares, los sueldos de senadores y nombarimentos de magistrados de la Corte Suprema. EFE
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