Las ceremonias de luto de manifestantes se convierten en nuevos gestos de desafío en Irán
Jaime León
Teherán, 17 feb (EFE).- Irán llega al fin de los tradicionales 40 días de luto por los miles de muertos en la represión de las protestas dividido entre actos gubernamentales en mezquitas en honor a policías fallecidos y las ceremonias de familiares de manifestantes con canciones que apelan a la libertad, en un nuevo gesto de desafío contra las autoridades.
En la cultura chií iraní tiene una gran importancia el rito de rememorar al difunto pasados 40 días de su muerte, fecha que pone fin al luto de la familia, y hoy estas ceremonias han mostrado el abismo que existe entre la República Islámica y parte de la población tras las protestas del mes pasado.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre cuando los comerciantes se echaron a la calles por la depreciación del rial, pero fueron creciendo hasta convertirse en un movimiento ciudadano que pedía el fin de la República Islámica y que fue brutalmente reprimido los días 8 y 9 de enero.
El Gobierno iraní reconoce 3.117 muertos, mientras organizaciones opositoras como HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúan en 7.015 los fallecidos, si bien continúan verificando más de 11.700 posibles muertes y estiman unos 53.000 arrestos.
Hoy se cumplen 40 días del comienzo de esas matanzas y se celebraron pequeñas ceremonias familiares en varias ciudades del país, a pesar del aumento de la presencia policial en las calles del país y en cementerios.
En la ciudad de Abdanan (oeste) cientos de personas se reunieron con flores y globos para rememorar a Alireza Seidi, un joven de 16 años asesinado a tiros el 8 de enero, según vídeos compartidos en redes por activistas.
«Tengo un sueño, un sueño de libertad. Un sueño de instantes de continua alegría”, resonaba por altavoces, una canción de los cantantes Shadmehr Agili y EBI.
Allí también resonaron gritos de “Muerte a Jameneí. Maldición a Jomeiní”, en referencia al actual líder supremo y al fundador de la República Islámica.
En Mashad (noreste) los presentes en otra ceremonia coreaban “Por la sangre de los camaradas permanecemos firmes hasta el final”.
En otra multitudinaria ceremonia se coreó “Esta flor, destrozada, se ha convertido en un regalo para la patria” en honor de Ismail Ganjgoli, muerto a tiros en la ciudad de Arak (centro).
Las ceremonias de luto de los 40 días han jugado un importante papel en el pasado, como fue el caso de la Revolución Islámica de 1979 en la que fue derrocado el sah, y quizás por ello hoy se observó un aumento de la seguridad en numerosas ciudades del país para impedir nuevas movilizaciones.
Actos gubernamentales
Esas ceremonias familiares, con mucha gente joven y con cánticos antigubernamentales, contrastaron con las organizadas por las autoridades en mezquitas de Teherán y Mashad con nuevas acusaciones contra los “terroristas” que organizaron las protestas «apoyados por Estados Unidos e Israel».
El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, afirmó en un discurso en Teherán que “los sediciosos, los alborotadores y golpistas” fueron “al infierno” y los diferenció de los efectivos de seguridad y transeúntes que murieron en las protestas.
En una línea similar se expresó el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, quien aseguró que “quienes mataron a nuestros hijos serán perseguidos y castigados sin misericordia”.
A este respecto, el poder judicial informó hoy de que se han presentado cargos contra cuatro políticos reformistas que criticaron la represión de las protestas, en lo que las autoridades han considerado “propaganda contra el sistema”. EFE
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