Los liberales en Países bajos quieren vacunas obligatorias para acceder a las guarderías
La Haya, 19 mar (EFE).- El partido liberal neerlandés, del primer ministro interino Mark Rutte, impulsó hoy un proyecto de ley que apuesta por la obligatoriedad de la vacunación de niños que acuden a las guarderías, después de registrarse brotes de tos ferina y sarampión en Países Bajos, con la muerte de cuatro niños este año. Las tasas de vacunación infantil en Países Bajos han disminuido desde la pandemia. Según el servicio municipal de salud (GGD) de La Haya, no hay un barrio de la ciudad que alcance la cobertura mínima del 90 % de vacunación para prevenir brotes, y es “muy preocupante que esto ocurra en estos días, hay que hacer algo al respecto”, señaló hoy la diputada liberal Sophie Hermans (VVD) al canal RTL Nieuws. El proyecto que el VVD envía al Parlamento es en realidad una polémica ley que no fue aprobada en 2020 por falta de acuerdos, y que permite a las instalaciones de cuidado infantil rechazar a niños no vacunados si la cobertura del año anterior fue inferior al 90 %, como pasó en 2023, con tasas por debajo del mínimo contra paperas, sarampión, rubéola, difteria, tos ferina, tétanos y polio. En la actualidad, Países Bajos enfrenta brotes de dos enfermedades incluidas en el Programa Nacional de Vacunación, uno de ellos declarado a nivel nacional de tos ferina. Cuatro bebés han muerto en lo que va de año a causa de esta enfermedad. Por otro lado, el municipio neerlandés de Eindhoven (unos 238.300 habitantes) está luchando contra un brote de sarampión. Catorce niños sin vacunar y un adulto se han contagiado de esta enfermedad. «Estas son enfermedades de las que ya no tienes que ponerte malo. Porque puedes vacunarte contra ellas», señaló Hermans, que instó a revisar el proyecto que obliga a vacunar a niños que vayan a las guarderías. No está claro si la idea va a tener respaldo mayoritario en esta ocasión. El gabinete de Rutte investigó la opción en 2018 y el Parlamento presionó para recuperar este planteamiento en 2019, después de un brote de sarampión en La Haya, pero el debate sobre la obligatoriedad de la vacunación se hizo aún más sensible desde la pandemia de COVID-19, con un aumento de teorías de la conspiración sobre esta cuestión. Los liberales recuperan ahora la idea, pero la coalición de gobierno saliente, de la que forman parte, está en contra de obligar a los padres a vacunar a sus hijos si quieren tener acceso a cuidado infantil, y consideran que se puede lograr más cobertura de vacunación si los médicos proporcionan más información a los progenitores. Los GGD a nivel nacional también tratan de llegar a los padres más escépticos a través de líderes comunitarios, en un intento de convencer a quienes rechazan las vacunas por motivos religiosos, o por desconfianza hacia el gobierno y la ciencia. EFE ir/cat/jac