Louis Vuitton exhibe su moda hombre en París en una casa de diseño minimalista
Abraham de Amézaga
París, 20 ene (EFE).- Una gran vivienda completamente acristalada y de madera ha sido la protagonista en el desfile hombre de Louis Vuitton de hoy, en el que se ha desvelado la colección para el otoño-invierno 2026-27 en la primera jornada de la semana de la moda masculina de París.
De nombre Drophaus y diseñada por el propio Pharrell Williams, responsable de la línea masculina de la célebre casa gala, en su interior y fuera, alrededor de la misma, se han presentado propuestas como trajes rectos, chaquetones con capucha y pantalones más bien anchos, para hombres que aparte de estar bien vestidos, quieren sentirse cómodos.
En el complejo de la Fondation Louis Vuitton, obra del recientemente fallecido arquitecto canadiense Frank Gehry (1929-2025), y como posible guiño, por la vivienda de diseño, al recordado maestro, ha desfilado una colección de “elegancia ligeramente retrofuturista”, como la ha definido la firma; algo que parecería una contradicción, pero que Williams logra que no lo sea.
Americanas, camisas de efecto arrugado, chaquetas de seda, capas interiores transpirables o gabardinas se han mostrado, dejando en evidencia una silueta dandi y a la vez atemporal, imaginada por tanto para durar a lo largo de los años.
Pharrell Williams es amante del futurismo, como lo fueron en los años 60 del pasado siglo Cardin o Courrèges, y es en los tejidos donde se percibe lo realmente innovador de su colección.
De aspecto tradicional, los cuadros, la espiga o la pata de gallo son fruto de la última tecnología, y los hay que se hacen reflectantes y en muchos casos termoadaptables.
En ocasiones, tanto prendas como complementos transmiten un efecto brillante, provocado por hilos de aluminio; y hasta hay propuestas de efecto trampantojo.
Entre los materiales, no faltan clásicos y preciados, como la vicuña, que hasta llega sobreteñida; el visón, la seda o el avestruz.
En el plano de colores de las propuestas de Louis Vuitton, mencionar tierra, marrones, caldera, crudos, grises y por supuesto el eterno negro, entre la generosa paleta.
Bajo las notas de música en directo, de una numerosa orquesta y coro -algo característico en los desfiles de la deseada firma francesa-, la presencia de los accesorios ha sido una constante, habida cuenta de que se hallan en el origen de esta casa fundada en 1854: los baúles y las maletas.
En el 130 aniversario del Monogram, esa lona marrón estampada icónica en Louis Vuitton ha sido la gran estrella en bolsos y prendas.
Coincidiendo con el aniversario, se propone igualmente para el próximo otoño-invierno un Monogram Vintage Vernis, innovación que sustituye el clásico cuero por el ante.
Como curiosidad, las zapatillas de cuero que acompañaban la invitación al desfile anunciaban algo relacionado con el hogar. Lo que era difícil de imaginar era que en el interior de un gigantesco espacio efímero, que se asemejaba a una enorme caja de madera, se hallaría la vivienda de diseño. EFE
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