Lula y Ramaphosa defienden un alto el fuego y negociaciones para detener la guerra en Irán
Brasilia, 9 mar (EFE).- Los presidentes de Brasil y Sudáfrica, Luiz Inácio Lula da Silva y Cyril Ramaphosa, defendieron este lunes un alto el fuego inmediato en los conflictos actuales en Oriente Medio y el inicio de negociaciones para detener las guerras en la región.
«Convocamos a todas las partes involucradas a un cese al fuego inmediato y a que los conflictos sean solucionados con negociaciones», dijo el presidente sudafricano en un pronunciamiento junto a Lula en Brasilia durante el primer día de su visita oficial a Brasil.
Ramaphosa aseguró haber coincidido con su homólogo brasileño en que el conflicto, con grandes repercusiones humanitarias y económicas para todo el mundo, incluso para sus países, tiene que ser resuelto por vía diplomática.
«Reiteramos nuestro llamado a la resolución pacífica de las actuales disputas, que violan la carta de la ONU, y condenamos la pérdida de vidas, especialmente de civiles, y la destrucción de infraestructuras vitales en esa región del mundo», afirmó.
El presidente brasileño, por su parte, manifestó su «profunda preocupación» por la escalada de conflictos en Oriente Medio, que calificó como «una grave amenaza» a la paz y a la seguridad internacionales.
El líder progresista brasileño coincidió con Ramaphosa en que el diálogo y la diplomacia constituyen los únicos caminos viables para una solución duradera en la crisis de esa región.
Lula se refirió principalmente a los inmensos impactos humanitarios y económicos de esos conflictos en todo el mundo, y recordó que los precios del petróleo y de los combustibles ya subieron significativamente en todos los países, y que la previsión es que continúen elevándose.
«Esos conflictos producen efectos deletéreos sobre las cadenas de energía, insumos y alimentos, y son los más vulnerables, especialmente las mujeres y los niños, los que sufren el impacto más severo», afirmó.
Lula reivindicó el derecho de los llamados países del Sur Global, como Brasil y Sudáfrica, a tener voz activa en las decisiones internacionales.
En ese sentido, defendió el derecho de Sudáfrica a participar en todas las reuniones del G20 pese a los vetos del Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, y afirmó que el foro de las mayores economías del mundo no es el mismo sin el país africano.
«Es necesario preservar la capacidad del G20 de tratar los grandes temas de la actualidad. Eso significa que todos los miembros tienen que participar activamente en las reuniones. Por eso, reiteré mi invitación a Sudáfrica a participar en las reuniones del G20 a lo largo de este año», dijo.
Lula dijo que volverá a encontrarse con Ramaphosa el 18 de abril próximo en Barcelona gracias a la invitación que recibieron del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para participar en la cuarta reunión de defensa de la democracia.
Agregó que tal cita tendrá gran importancia en los esfuerzos mundiales para combatir el extremismo en política y para acercar a los países en regulaciones en materia de ambiente digital y inteligencia artificial, y en la valorización de las fuentes de información de calidad. EFE
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