Más barcos y menos efectivos para modernizar las fuerzas armadas británicas
Tras su muy criticada decisión de incrementar el arsenal nuclear británico, el gobierno de Boris Johnson presentó este lunes una estrategia de modernización de sus fuerzas armadas que incluye incrementar la capacidad naval y tecnológica pero recortar el número de efectivos.
El ministro de Defensa, Ben Wallace, presentó ante el Parlamento un plan que implicará el despliegue de «más barcos, submarinos, marinos» y una transformación de los Royal Marines en una nueva unidad bautizada «Future Commando Force».
Esta se encargará de «proteger las rutas marítimas y de mantener la libertad de navegación» y recibirá más de 200 millones de libras (275 millones de dólares, 232 millones de euros) de inversión directa en la próxima década.
Un nuevo buque de vigilancia de la Royal Navy entrará en servicio en 2024, con una tripulación de unas 15 personas, para proteger los cables submarinos británicos y otras infraestructuras.
El plan incluye asimismo más inversiones en «inteligencia, vigilancia y reconocimiento, en la guerra electrónica, las capacidades de ataque, así como para sensores mejorados y medidas defensivas».
Pero este «aumento de la capacidad de despliegue y la ventaja tecnológica del ejército significará que se puede lograr un mayor efecto con menos personas», explicó el ministro al anunciar una reducción de efectivos desde los actuales 76.500 a 72.500 en 2025.
Asegurando que el ejército británico «no ha estado en su fuerza establecida de 82.000 desde mediados de la década pasada», precisó que estos recortes «no requerirán despidos».
– «Invertir a largo plazo» –
La presentación de este plan tiene lugar menos de una semana después de que el Reino Unido anunciase su decisión de aumentar el límite máximo de su arsenal nuclear, por primera vez desde el fin de la Guerra Fría.
Este pasará de 180 ojivas nucleares a 260, es decir un incremento del 45% que pondrá fin al desarme progresivo emprendido tras la caída de la Unión Soviética en 1991.
El giro, justificado por Londres con la necesidad de «mantener un nivel mínimo y creíble de disuasión» ante nuevas amenazas, fue calificado de «monstruosa hipocresía» por Irán y de daño a «la estabilidad mundial y la seguridad estratégica» por Rusia.
La decisión se anunció al término de la primera revisión estratégica en materia de seguridad, defensa y política exterior realizada desde la entrada en vigor completa del Brexit el 1 de enero.
«No queremos guerras, queremos disuadirlas y ser útiles en todo el mundo, en colaboración con nuestros amigos, para mantener la paz», dijo el lunes el primer ministro Boris Johnson durante la visita a unas instalaciones en el noroeste de Inglaterra del gigante británico de defensa BAE Systems.
«Para ello necesitamos unas fuerzas armadas fuertes y robustas», añadió, subrayando querer «invertir a largo plazo», no sólo con fines militares, sino también por «buenas razones económicas».
– 2,2% del PIB –
Después, el líder conservador habló por teléfono con el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, al que «enfatizó el firme compromiso del Reino Unido con la OTAN como garante de la seguridad euroatlántica y destacó que el aumento de la inversión en defensa eleva el gasto total británico al 2,2% del PIB, por encima del objetivo» de 2% marcado por el bloque para sus miembros.
Johnson había anunciado en noviembre una inversión en defensa sin precedentes en las últimas tres décadas: 190.000 millones de libras (263.000 millones de dólares, 221.000 millones de euros) en los próximos cuatro años.
En el marco del plan de modernización se desplegará en tierra una brigada de operaciones especiales «capaz de operar discretamente en entornos de alto riesgo y de desplegarse rápidamente en el mundo», explicó el ministerio de Defensa.
Estará compuesta de cuatro batallones y durante los próximos cuatro años, se invertirá en ella 120 millones de libras (166 millones de dólares, 140 millones de euros).
También se creará una Brigada de Asistencia a las Fuerzas de Seguridad, para asesorar y formar a los países aliados.