Más candidatas, mismos obstáculos: el reto de las mujeres para llegar al poder en Colombia
Paula Cabaleiro
Bogotá, 6 mar (EFE).- Más de 1.200 mujeres aspiran a un escaño en el Congreso colombiano, una cifra récord en unas elecciones que coinciden con el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y que pondrán a prueba el peso real del liderazgo femenino en un país que nunca ha tenido una presidenta.
En total, 1.234 mujeres se inscribieron como candidatas al Senado y a la Cámara de Representantes, lo que supone el 39,2 % de los aspirantes, el porcentaje más alto registrado hasta la fecha y por encima del mínimo del 30 % que exige la ley de cuotas.
Esa norma obliga a los partidos a incluir a mujeres en sus listas pero no garantiza que tengan opciones verdaderas de resultar elegidas.
«Muchas cosas de las que pasan con nosotras son por cumplir un porcentaje de ley, no porque lo sientan, no porque reconozcan que tenemos capacidades», dijo a EFE la presidenta de la Comisión Legal para la Equidad de la Mujer del Congreso, Marelen Castillo.
La congresista, que en 2022 fue candidata a la Vicepresidencia como compañera de fórmula de Rodolfo Hernández, advirtió que en muchos casos las candidatas son incluidas sin tener respaldo real.
«Las meten a las listas, les prometen apoyo y no vuelven a aparecer», señaló Castillo, quien agregó que «es un cambio cultural de misoginia, de machistas, que creen que no podemos estar en estos espacios».
Barreras invisibles
Según ONU Mujeres, esta falta de apoyo tiene consecuencias en la permanencia de las mujeres en política.
«Dos de cada cinco candidatas dicen que no se volverían a presentar a las elecciones», explicó a EFE la representante del organismo para América Latina y el Caribe, María Inés Salamanca, quien indicó que la violencia, la falta de apoyo y los costos personales desincentivan su continuidad.
Salamanca explicó que solo seis de las 16 listas al Senado están encabezadas por mujeres y apenas el 31 % de las listas a la Cámara tienen liderazgo femenino, lo que reduce sus opciones de ser elegidas.
«Mientras no se mejoren ciertos aspectos, la ley de cuotas no garantiza que las mujeres ocupen los lugares con posibilidades reales de ganar», afirmó.
Un estudio de ONU Mujeres, que entrevistó a más de 3.000 políticas colombianas, mostró que las candidatas se enfrentan a barreras adicionales como responsabilidades de cuidado, que según el reporte, el 93,1 % considera que limita su tiempo y sus posibilidades de competir.
Violencia política y digital
A esa barrera se suma la violencia política, que afecta de manera «desproporcionada» a las candidatas: el 78,8 % afirma haber sufrido algún tipo de ataque y una de cada cuatro denunció agresiones sexuales.
La violencia digital es uno de los fenómenos más recientes y preocupantes. El 41,2 % de las candidatas denuncia ataques en redes sociales, que van desde insultos hasta la difusión de fotografías creadas con inteligencia artificial.
Este tipo de agresiones, advierte Salamanca, tiene un impacto directo en las campañas, por lo que muchas optan por limitar su presencia por miedo, pese a que las redes sociales son hoy una herramienta clave para hacer política.
La senadora Paloma Valencia, candidata presidencial del partido uribista Centro Democrático, denunció ataques y burlas sobre su cuerpo en redes sociales, después de que un caricaturista que se presenta al Senado por el partido oficialista Pacto Histórico publicara mensajes en los que se mofaba de su apariencia y su alimentación, un episodio que causó polémica nacional.
Momento decisivo
Valencia figura entre las favoritas en la contienda presidencial, que celebrará elecciones en primera vuelta el próximo 31 de mayo y se ubica en algunas encuestas detrás del candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, y del ultraderechista Abelardo de la Espriella, y compite por el podio con la exalcaldesa de Bogotá Claudia López.
Otra aspirante, la periodista Vicky Dávila, que participará este domingo en una consulta de la derecha para ser candidata presidencial, aseguró en un mitin la semana pasada que el «verdadero cambio» en Colombia será elegir a una mujer presidenta.
Desde ONU Mujeres, Salamanca señaló que hasta ahora ningún partido ha acudido a la entidad en busca de orientación o datos para fortalecer la participación femenina, lo que evidencia el escaso compromiso institucional con este objetivo.
«Cuando avanzan las mujeres, avanza todo el país», afirmó Salamanca, quien subrayó la necesidad de que los programas políticos incluyan propuestas concretas para reducir las brechas de género.
Las elecciones legislativas de este domingo servirán para medir si el aumento histórico de candidatas se traduce finalmente en una mayor presencia femenina en el poder político. EFE
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