Marruecos busca reforzar la participación juvenil en la lucha contra la pena de muerte
Rabat, 16 may (EFE).- El Consejo Nacional de los Derechos Humanos (CNDH, estatal) eligió a cuatro jóvenes para representar a Marruecos en el próximo Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, que se celebrará el mes próximo en París, como parte de su esfuerzo por implicar a las nuevas generaciones en la causa abolicionista.
El CNDH reunió este viernes en Rabat a 24 jóvenes en el marco de una iniciativa para ampliar la red de activistas comprometidos con la abolición de la pena de muerte, según informó el portal informativo marroquí Le360.
La cita, encabezada por la presidenta del CNDH, Amina Bouayach, dio continuidad a una serie de consultas regionales sobre la pena de muerte organizadas en todo el país, en las que participaron cerca de 300 jóvenes.
Bouayach subrayó que el objetivo del CNDH no se limita a la cuestión de la pena capital, sino que busca convertir este compromiso en una forma de participación juvenil en los asuntos públicos y en una contribución a las transformaciones sociales a través de la promoción de los derechos y las libertades.
Los participantes destacaron la importancia de las acciones de campo desarrolladas a escala regional para alimentar el debate público, mientras que los responsables del CNDH reiteraron su voluntad de seguir impulsando este tipo de iniciativas para extender el mensaje abolicionista y consolidar el compromiso juvenil.
El IX Congreso Mundial contra la Pena de Muerte se celebrará en París del 30 de junio al 2 de julio de 2026. Organizado por la ONG francesa Juntos contra la Pena de Muerte, el encuentro reunirá a más de 1.000 participantes de todo el mundo.
Aunque la pena de muerte sigue recogida en el Código Penal marroquí, no se han registrado ejecuciones desde 1993. Sin embargo, los tribunales siguen imponiendo sentencias capitales y, según los últimos datos disponibles, alrededor de 88 presos permanecen en el corredor de la muerte.
Durante las festividades nacionales y religiosas, los monarcas del país magrebí suelen ejercer su derecho de indulto para conmutar penas de muerte por cadenas perpetuas.
Por ejemplo, en julio de 2025 el rey Mohamed VI indultó total o parcialmente a 19.673 personas condenadas, entre ellas 23 que estaban sentenciadas a muerte; sus penas fueron cambiadas por cadena perpetua con motivo de la Fiesta del Trono. EFE
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