Merz vincula proyectos futuros con Siria a un Estado de derecho y respeto a las minorías
Berlín, 30 mar (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, vinculó este lunes los proyectos futuros con Siria a la creación de un Estado de derecho y al respeto de sus minorías en el país árabe, mientras que el presidente sirio, Ahmed al Sharaa, aseguró que su Gobierno trabaja ya en esa dirección.
«Muchos proyectos comunes en el futuro dependerán de que encontremos un Estado de derecho con unas condiciones marco fiables, tanto para la economía como para la población de allí», es el mensaje que, según Merz, le trasladó a Al Sharaa en su reunión de este lunes en la Cancillería.
El canciller se mostró confiado tras su encuentro con el mandatario sirio en «esto pueda lograrse en Siria».
Merz dijo haberle trasladado su agradecimiento al presidente sirio «por haber sido capaz de llegar a un entendimiento con los sectores de la población kurda en Siria».
Aludió al proceso en marcha de integración de las fuerzas kurdas en las fuerzas armadas sirias, de modo que ya no existan, agregó, concepciones divididas sobre la seguridad en el país.
El alemán coincidió con Al Sharaa en la idea de que el monopolio de la fuerza debe recaer únicamente en el Estado, al señalar que precisamente ese es el concepto de lo que representa para Alemania un Estado de derecho y la separación de poderes.
«Por supuesto, aún quedan muchas tareas por realizar en este aspecto, pero confío en que, a juzgar por las palabras que he escuchado de él, se hagan realidad precisamente estos derechos para las minorías y también para las minorías religiosas en Siria», dijo Merz, quien aseguró que Alemania acompaña este proceso «con gran simpatía y apoyo».
El presidente sirio, por su parte, aseguró que el objetivo es que las diversas etnias y confesiones que representan la diversidad de Siria tengan garantizados sus derechos en la Constitución.
Agregó que durante miles de años todos los sirios vivieron en armonía y afirmó que después del régimen de Bachar al Asad, durante el cual «hubo muchos conflictos», el deseo tras su caída hace algo más de un año es «volver a una buena forma de convivencia». EFE
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