The Swiss voice in the world since 1935
Historias principales
Swiss democracy

Mulino, el presidente que «cerró» el Darién a la migración en su primer año de mandato

Moncho Torres

Bajo Chiquito (Panamá), 30 jun (EFE).- Cuando José Raúl Mulino tomó posesión como presidente de Panamá, el 1 de julio de 2024, el flujo migratorio a través de la selva del Darién, la frontera natural entre este país y Colombia, se mantenía en uno de sus picos más altos, con la cifra récord de más de 500.000 migrantes solo en 2023, pero un año después se ha reducido a mínimos, tras proclamar el mandatario que «para todos los efectos prácticos, Darién está cerrado».

El mismo día de la toma de posesión del nuevo Gobierno de Mulino, Panamá firmó un Memorando de Entendimiento (MoU) con Estados Unidos, que se había ido posponiendo durante la administración anterior, sentando las bases para la cooperación migratoria que permitió, con la financiación de Washington con un aporte inicial de 6 millones de dólares, el comienzo de los vuelos de repatriación desde el país centroamericano.

Luego, la elección en noviembre de Donald Trump como nuevo presidente estadounidense, y su toma de posesión en enero con la aplicación desde el principio de duras políticas antimigratorias, como la cancelación del CBP-One para solicitar desde México la entrada regular a Estados Unidos, supuso el golpe final al flujo migratorio.

Las cifras son rotundas. Según datos oficiales recopilados por las autoridades panameñas hasta este mes, en la primera mitad del año cruzaron el Darién hacia Norteamérica 2.927 migrantes, la mayoría de ellos en enero, 2.229, para ir luego descendiendo con 408 en febrero, 194 en marzo, 73 en abril, 13 en mayo y solo 10 en junio.

Esos datos chocan con el flujo de los últimos años, cuando en abril de 2023, en un solo día, llegaron a cruzar el Darién más de 2.000 migrantes, 40.297 en todo el mes, más de 520.000 al final el año; frente a los 248.000 de 2022 o los más de 300.000 de 2024, cuando la tendencia indicaba que se superaría el récord histórico previo.

La zona cero del flujo migratorio en Darién, sin migrantes

Para llegar a la zona cero del flujo migratorio por el Darién, el pequeño poblado indígena de Bajo Chiquito, es necesario ascender durante varias horas en canoa por el río Tuquesa.

En ese trayecto era común encontrarse decenas de canoas abarrotadas de migrantes que, agotados, se dirigían a lo que conocían como «la ONU», el albergue de Lajas Blancas, donde eran recibidos por las autoridades panameñas y varias organizaciones humanitarias, disponiendo allí al fin de un lugar gratuito en el que descansar, recibir atención médica o alimentación, además de conexión a internet para contactar a sus familiares.

Ese albergue fue cerrado oficialmente el pasado mayo y ahora, las únicas canoas que se cruzan son de lugareños, que viven volcados al río, donde pescan, se asean, o lavan la ropa o los utensilios de cocina.

El negocio de transporte de migrantes en canoa, que pagaban 25 dólares por plaza, estaba limitado a los habitantes de Bajo Chiquito, que en la época de mayor auge migratorio llegaban a enviar en un solo día río abajo más de un centenar de embarcaciones con alrededor de 15 pasajeros en cada una, según explica a EFE Omar Cansarí, lanchero de una comunidad vecina, que se ocupaba del traslado de profesionales como miembros de ONG.

Ahora apenas se ve gente, exceptuando los niños, que han vuelto a ocupar sus calles.

Más arriba, ascendiendo por el río hasta la selva, el único rastro de migrantes que ha quedado son piezas de ropa, calzado agujereado, mochilas o plásticos de tiendas de campaña que permanecen en las zonas donde pasaban la noche, o atrapados por la vegetación por la orilla del río. También siguen las marcas azules, con bolsas de plástico o tela, que iban atando en árboles a lo largo del camino como guía para no perderse.

Cuando EFE lo visitó hace unas semanas estaba sin migrantes. Rodeado de alambrada y vacías las zonas de juego, los aseos, el comedor, el punto de recarga para teléfonos móviles o las literas.

Solo en las columnas de los dormitorios quedaban escritos algunos mensajes: «Livertá» (sic), «Suéltame», «Panamá Prisión». EFE

cl-mt/gf/fpa

(foto) (vídeo)

Los preferidos del público

Los más discutidos

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR