Pakistán niega haber recibido apoyo directo de China durante el conflicto con la India
Islamabad/Nueva Delhi, 7 jul (EFE).- El jefe del Ejército de Pakistán, el mariscal Syed Asim Munir, rechazó este lunes las acusaciones de la India sobre un supuesto apoyo militar directo de China durante la reciente escalada bélica entre ambas potencias nucleares.
«Las insinuaciones sobre el apoyo externo (…) son irresponsables y factualmente incorrectas», declaró Munir durante un acto con oficiales recién graduados en Islamabad en el que también afirmó que estas acusaciones demuestran «la renuencia crónica de la India a reconocer la capacidad de Pakistán».
Además, Munir acusó a Nueva Delhi de intentar «jugar a la política de bandos» al involucrar a terceros países. Describió este movimiento como un «intento chapucero de intentar desesperadamente que la India siga siendo la beneficiaria de una disputa geopolítica más amplia» en una región «cada vez más cansada de su ideología ‘hindutva’ (nacionalismo hindú) hegemónica y extremista”.
Las declaraciones de Munir responden a las afirmaciones realizadas la semana pasada por el subjefe del Estado Mayor del Ejército indio, el teniente general Rahul R. Singh, quien en un evento sobre tecnología militar aseguró que la India se enfrentó a «tres adversarios» durante el conflicto de mayo, al señalar a China y Turquía como apoyos de Pakistán.
«China pudo probar sus armas contra otras armas, por lo que el conflicto fue como un laboratorio en vivo a su disposición», afirmó el teniente general Singh y para sostener su acusación, destacó que, en los últimos cinco años, el 81% del equipo militar adquirido por Pakistán es de procedencia china.
La disputa verbal se produce tras la peor crisis militar entre los dos países en 25 años, que tuvo lugar el pasado mayo y reavivó la tensión en la disputada región de Cachemira.
El enfrentamiento de mayo fue la culminación de semanas de tensión, originada tras un ataque terrorista el 22 de abril que costó la vida a 26 turistas, en su mayoría indios, en la Cachemira administrada por Nueva Delhi.
La India responsabilizó a Pakistán del atentado, una acusación que Islamabad ha negado sistemáticamente.
El conflicto alcanzó su punto más álgido entre el 7 y el 10 de mayo, con un intercambio de ataques con drones y bombardeos a través de la frontera internacional y, especialmente, en la Línea de Control (LdC), la frontera de facto que divide la disputada región de Cachemira, un territorio por el que ambos países se han enfrentado desde su independencia del Imperio británico, en 1947.
La escalada se detuvo el 10 de mayo gracias a un acuerdo de alto el fuego mediado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante la crisis, China, un aliado estratégico de Pakistán y rival geopolítico de la India, instó públicamente a ambas naciones a mantener la «calma y moderación» para encontrar una «solución política». EFE
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