Paloma Valencia: «Conmigo se acaba la ‘paz total’ y llega la ‘seguridad total'» a Colombia
Bogotá, 6 mar (EFE).- La senadora y candidata presidencial del partido Centro Democrático, Paloma Valencia, asegura que, de ganar la consulta de la derecha este domingo y alcanzar la Presidencia de Colombia, desmantelará la política de ‘paz total’ del presidente Gustavo Petro para instaurar un modelo de ‘seguridad total’ basado en el control territorial y el fin de los beneficios a grupos armados.
«Conmigo se acaba la ‘paz total’ y llega la ‘seguridad total'», sentenció en una entrevista con EFE la aspirante uribista, quien señaló que si llega a la Presidencia pondrá fin a una estrategia gubernamental que calificó de «enfermedad mental» por haber permitido, a su juicio, que las organizaciones criminales multipliquen su poder financiero y militar.
Valencia defendió que el Estado debe recuperar el monopolio de la fuerza sin ofrecer concesiones a la delincuencia durante su mandato.
«Los hampones tienen que ir a la cárcel; aquí no puede haber más ‘chocholeos’ (consentimientos) con los criminales», afirmó tajante, subrayando que su eventual Gobierno no buscará mesas de diálogo sino el sometimiento a la Justicia de los grupos armados.
La senadora, que se medirá este 8 de marzo en ‘La gran consulta por Colombia’ con otros ocho aspirantes de la derecha, busca con este discurso de orden y autoridad consolidar el voto del uribismo para asegurar su paso a la primera vuelta presidencial el 31 mayo y disputar la jefatura del Estado.
La aspirante presidencial sustentó su programa de gobierno en un diagnóstico alarmante sobre el crecimiento del narcotráfico, asegurando que Colombia ha pasado de «producir 200 toneladas de cocaína en la época de Pablo Escobar a cerca de 3.700 toneladas en la actualidad», un desafío que pretende enfrentar desde el primer día de su mandato.
«Hoy los grupos ilegales tienen más dinero que el propio Estado», advirtió la senadora, señalando que esta bonanza cocalera exige un «puño de acero» respaldado por la modernización de la fuerza pública, por lo que su plan incluye el despliegue masivo de tecnología, drones y helicópteros para recuperar la soberanía en las zonas rurales donde el control estatal se ha desvanecido.
Plan de recompensas
Pese a su enfoque de mano dura, Valencia planteó un componente social para romper el eslabón de la producción de drogas y propuso una «remuneración laboral» para los campesinos cocaleros, con el propósito de convertirlos en socios de proyectos productivos legales, como fábricas de aceite de aguacate o rones.
«Necesitamos que el campesino deje de ser un esclavo de las estructuras ilegales para convertirse en un trabajador digno del Estado», explicó Valencia.
Con esta propuesta, la política uribista busca marcar distancias de iniciativas del Gobierno de Petro como ‘Jóvenes en paz’, un programa que ella critica bajo la premisa de que otorga transferencias monetarias a población en riesgo de caer en la criminalidad para que se mantengan dentro de la ley.
Si bien el Gobierno actual defiende que el subsidio busca arrebatar jóvenes a la delincuencia mediante la educación y el trabajo social, Valencia sostiene que el enfoque es equivocado y que los recursos deben premiar la legalidad y no la vulnerabilidad frente al delito. EFE
enb/joc/lab
(foto)(video)