Paloma Valencia: Las mujeres colombianas ponemos disciplina y administramos bien la plata
Esneyder Negrete
Bogotá, 6 mar (EFE).- La senadora Paloma Valencia, candidata del partido opositor de derecha Centro Democrático, quiere ser la primera presidenta de Colombia para poner en orden las finanzas públicas mediante una reducción drástica del aparato estatal y una gestión de «manos limpias» y demostrar así que «las mujeres administran mejor».
«Nosotros vamos a pasar de 19 a 12 ministerios porque las mujeres colombianas somos las que ponemos la disciplina y administramos bien la plata», afirma en una entrevista con EFE, subrayando que su liderazgo combina la firmeza de una «guerrera» con la capacidad técnica de una mujer que ha presentado más proyectos de ley en el Senado que cualquier otro opositor en el actual periodo legislativo.
Valencia, abogada de 48 años, es la candidata del partido fundado por el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), en ‘La gran consulta por Colombia’, una especie de primaria de la derecha que se celebrará este domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, que coincide además con las elecciones legislativas.
En la consulta interpartidista el electorado escogerá entre nueve aspirantes de la derecha al candidato de ese sector para las elecciones presidenciales, cuya primera vuelta se celebrará el 31 de mayo, y Valencia es la favorita en las encuestas de intención de voto de este domingo.
El eje programático de Valencia se distancia tanto del «capitalismo salvaje» como del «estatismo» que, según ella, pregona el Gobierno de Gustavo Petro. En esa línea, introduce el concepto de «economía fraterna», un modelo basado en un Estado reducido, orientado a generar riqueza que «le caiga también al pueblo colombiano».
«Se necesita un Estado pequeño, ágil, con bajos impuestos, mejores salarios y por supuesto una política social de fondo que atienda a los colombianos del pueblo pobre», indica.
Regreso del ‘fracking’
Valencia sostiene que Colombia no puede renunciar a su soberanía energética por «prejuicios de hace 20 años» y asegura que el país necesita los ingresos del petróleo y el carbón, materias primas minerales vetadas por Petro.
«Vamos a hacer ‘fracking’ porque no vale la pena empobrecer un país que necesita recursos cuando la tecnología ya ha demostrado sus resultados ambientales en el mundo», explica.
Su visión ambiental se centra en detener la deforestación de la Amazonía mediante brigadas móviles y control satelital financiados por la minería legal, argumentando que la verdadera transición energética para Colombia es salvar sus ecosistemas estratégicos y no «borrarse del mapa» energético global.
La aspirante presidencial también adelantó a EFE que un eventual Gobierno suyo sustituirá la actual política de ‘paz total’ de Petro por una «seguridad total» basada en el control territorial.
En el plano internacional, Valencia marcó una línea roja con el Gobierno venezolano de Delcy Rodríguez, con quien asegura no tener «nada que hablar» por una cuestión de «lealtad democrática», y añade que enfocará el trabajo de la Cancillería hacia una «diplomacia comercial» que venda productos colombianos en todo el mundo.
El factor de género
Valencia llega a la jornada electoral del 8 de marzo con un mensaje de empoderamiento administrativo, que se desmarca del expresidente Iván Duque (2018-2022) que fue elegido con el aval del Centro Democrático, y se define como una figura «mucho más combativa», e invita a las electoras a ver en su candidatura una oportunidad histórica.
«Yo no voy a pedir flores, yo voy a pedir el voto», dice la senadora, quien confía en que su experiencia legislativa de 12 años y su currículum limpio de escándalos de corrupción la posicionen como la ganadora de la consulta de la derecha para ratificar su continuidad en la carrera por la Presidencia.
Para ella, el reto no es solo obtener la nominación presidencial sino convencer a un país «que nunca ha sido gobernado por mujeres» de que el orden y la sensibilidad social pueden ir de la mano.
«A mí me conoce el país como una guerrera que combate por lo que cree, pero también como una mujer conciliadora que se puede sentar con todos los sectores», concluye Valencia, quien este domingo espera dar el primer paso hacia la Casa de Nariño, sede presidencial, para según sus palabras, evitar que Colombia culmine el «libreto del socialismo del siglo XXI» representado por el actual Gobierno. EFE
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