Partido oficialista hondureño dice que el Gobierno que presidirá Asfura será «de facto»
Tegucigalpa, 14 ene (EFE).- El gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda) dijo este miércoles que el próximo Gobierno de Honduras -que a partir del 27 de enero presidirá Nasry ‘Tito’ Asfura, del conservador Partido Nacional-, será «de facto».
«Declaramos que el próximo gobierno que asumirá el 27 de enero, declarado por el CNE (Consejo Nacional Electoral), es de facto, no es legal, ni tiene legitimidad, es resultado de la injerencia directa de los Estados Unidos y del fraude más escandaloso validado por el CNE y el TJE (Tribunal de Justicia Electoral) que se niega a contar los votos y a resolver las impugnaciones», indicó Libre en un comunicado.
El coordinador general de Libre, el expresidente Manuel Zelaya, quien además es el esposo y principal asesor de la presidenta hondureña, Xiomara Castro, se reunió el martes con la bancada de su partido en el Parlamento para fijar su posición ante la elección de la nueva junta directiva de ese poder del Estado, cuya próxima legislatura será instalada el 25 de enero.
«No avalaremos pactos de un bipartidismo que se alió para el fraude electoral, promueve el retorno a los corruptos fideicomisos, las ZEDE (Zonas Especiales de Desarrollo Económico), la privatización de la ENEE (estatal eléctrica) y de los bienes públicos; y la apología del odio contra nuestra militancia, líderes y colectivos de base», señala el comunicado.
Además, indicaron que asumirán «el liderazgo de una oposición firme, constructiva y combativa» y expresaron su respaldo a la presidenta Xiomara Castro, quien el 27 de enero concluirá su mandato de cuatro años, además de ser la primera mujer hondureña en ser mandataria del país centroamericano.
Libre también reconoció un decreto del Parlamento, promovido por el presidente de la junta directiva de ese poder del Estado, Luis Redondo, militante de ese partido, para que se haga un nuevo conteo «voto por voto» de todos los niveles de las elecciones del 30 de noviembre que, según la declaración oficial del CNE, ganó Asfura.
El decreto fue aprobado el pasado viernes por una minoría de diputados de Libre, en una sesión extraordinaria, a la que no se le permitió el ingreso a más de 70 opositores, de los 128 que integran el Parlamento, según sus propias denuncias.
La iniciativa de Redondo, que fue sancionada por Xiomara Castro, ha sido rechazada por diversos sectores, incluso misiones de observación electoral de la Unión Europea y la Organización de los Estados Americanos (OEA), que la califican de «improcedente» e «ilegal», porque el CNE ya hizo en diciembre su declaración oficial sobre las elecciones generales de noviembre.
Según la Constitución de Honduras, el CNE y el TJE son organismos autónomos e independientes, de los tres poderes del Estado.
El pasado 18 de diciembre la mandataria hondureña dijo en una ceremonia de las Fuerzas Armadas que respetaría los resultados del CNE y reiteró que no estará ni un día más, ni un día menos, en el poder.
Redondo ha insistido el martes y hoy, en cadenas obligatorias de radio y televisión, en que haya un nuevo conteo «voto por voto», de más de 19.000 actas electorales.
Además, advirtió que si el CNE no acata la disposición, entonces el Parlamento se encargará de hacerlo, desconociendo la reiterada posición del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Héctor Valerio, en el sentido de que la institución castrense respetará la declaración del CNE y que el 27 de enero «habrá un nuevo presidente». EFE
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