Pizzaballa cree que Policía israelí no tuvo «mala intención» pero «subestimaron el evento»
Jerusalén, 31 mar (EFE).- La máxima autoridad católica en Tierra Santa, el patriarca latino Pierbattista Pizzaballa, consideró este martes que no hubo «mala intención» en la Policía israelí, que le prohibió el acceso al Santo Sepulcro para oficiar una misa privada el Domingo de Ramos, sino que las autoridades «subestimaron» la magnitud de la celebración.
«No creo que hubiera mala intención o algo así como no querer permitir a los cristianos el rezo, sino que subestimaron el evento y su importancia. Aunque, dadas las circunstancias, fuera solo un pequeño rito, simbólicamente tenía mucha relevancia», dijo Pizzaballa en una rueda de prensa en la sede del Patriarcado Latino de Jerusalén.
El líder de la Iglesia católica en Tierra Santa mantuvo durante esta comparecencia, que estaba prevista antes de lo ocurrido el domingo, que quería dejar la polémica atrás y aseguró que «hubo una buena cooperación» con las autoridades israelíes.
La Policía israelí, alegando una ambigua limitación de aforo por seguridad debido a la guerra con Irán, no permitió a Pizzaballa acceder a la Basílica del Santo Sepulcro para oficiar de forma privada (junto a otros tres altos representantes católicos) la misa y bendición del pasado Domingo de Ramos.
Sin embargo, semanas atrás, durante la festividad judía de ‘purim’ se repitieron escenas en las que centenares de personas se congregaban, saltándose la normativa sobre el máximo de 50 asistentes a reuniones debido al estado de alerta.
La decisión del pasado domingo generó una oleada de indignación internacional, con jefes de gobierno europeos y el embajador de Estados Unidos en Israel levantando la voz de forma contundente, lo que llevó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a dar marcha atrás y revocar el veto para que el patriarca latino pudiera entrar a este lugar sagrado para el cristianismo durante esta Semana Santa.
«Aplicar el mismo criterio» a todos los credos
Así, y aunque pidió pasar página y «mirar al futuro», el patriarca latino pidió a Israel «aplicar el mismo criterio» para todos los creyentes en Tierra Santa durante tiempos de guerra.
«Desde el Muro Lamentaciones a Al Aqsa. El principio de rezar en lugares tan relevantes es posible de conciliar con la seguridad», comentó Pizzaballa para agregar que «no estamos pidiendo la Luna, sino preservar nuestros principios».
«No debemos exagerar la situación»
El patriarca latino, que estuvo acompañado en su intervención por custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, también presente durante el incidente, explicó cómo fue el momento en el que policías vetaron su acceso e incidió en que estos «fueron en todo momento educados».
«Al principio hubo un malentendido, pero el mismo día quisieron reunirse con nosotros para solucionarlo. No debemos exagerar la situación (…) Hubo una discusión para saber cómo proceder y la respuesta fue ambigua, ellos querían una cosa y nosotros otra», indicó Pizzaballa.
Para lo que resta de semana en Jerusalén se prevén celebraciones a puerta cerrada en el Santo Sepulcro, junto a los diez frailes que viven de forma permanente en su interior y algunos obispos, para «preservar la liturgia de la Semana Santa».
Pizzaballa también se refirió a la situación de las comunidades cristianas en Cisjordania ocupada, que incluso antes de la guerra ya sufrían las restricciones de desplazamiento a la Ciudad Santa por parte del Ejército israelí, y que, además, están sufriendo ataques por parte de colonos radicales judíos.
«La situación continúa tensa y problemática debido a los continuos enfrentamientos con colonos. Algunos antiguos diplomáticos destinados en Israel y rabinos redactaron una carta posicionándose al respecto. Creo que se está despertando una conciencia sobre lo que está pasando», culminó el patriarca latino. EFE
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