Ministros carismáticos, un ‘plus’ para Suiza
A John Clerc no le inquieta que los ministros se alejen un poco, a veces, de la actitud colegial en el Gobierno. En sus 34 años en los Servicios del Parlamento vio la evolución de las costumbres políticas.
Ya jubilado, el friburgués se muestra satisfecho de poder observar la vida parlamentaria con más distancia, sobre todo, en este año electoral.
Cuestionado sobre su función como secretario general adjunto de la Asamblea Federal, John Clerc se autocalificó un día como ‘valet de chambre’ (‘mayordomo al servicio de la ‘cámara’). Con ese toque de humor que le caracteriza, el juego de palabras traiciona su concepción indefectible del servicio.
Los parlamentarios, sobre todo los francófonos, extrañarán la memoria de Clerc para las cifras y los sucesos que han ocurrido desde 1972 en el Palacio Federal.
Nuestro interlocutor evoca sin nostalgia la época en la que los miembros del gobierno se conducían de acuerdo a un ‘manual de colegialidad’.
swissinfo: En los últimos tiempos, los consejeros federales, Doris Leuthard, la última de ellos, parecen no molestarse en dar su opinión a riesgo de dejar de lado la colegialidad. ¿Qué piensa de esta evolución?
Jonh Clerc: Trabajé para un consejero federal en una época en la que el gobierno era muy consensual y las reglas de colegialidad sacrosantas. Existía un manual que ellos debían aplicar en diversas circunstancias. No sé si ese documento fue abrogado.
Evidentemente el clima ha cambiado. Hoy en día todos los partidos utilizan a su consejero federal como cabeza de afiche. Los ministros tienden también más a aparecer en los medios.
En cuanto a las ‘fugas’ que se han vuelto más frecuentes, es evidente que si las cosas salen en los diarios, hay un interés para que así sea.
swissinfo: ¿No cree que el Consejo Federal se parece cada vez más a un grupo de individuos con opinión personal más que a un colegio que defiende una posición unánime?
J.C.: Cada partido tiene interés de colocar en esa función a las personalidades más destacadas. En otros tiempos se tenía la tendencia de querer cortar las cabezas que destacaban más.
Actualmente, algunos han logrado instalar en el Consejo Federal a personalidades carismáticas, bravo por ellos. ¡Y que los otros se inspiren de su ejemplo!
De hecho, siempre ha habido fuertes personalidades en el Consejo Federal. ¡Pierre Graber, Kurt Furgler, Georges-André Chevallaz tenían gran presencia!
Simplemente, en esa época, un consejero federal respetaba las reglas de juego antes de cuidar intereses de política partidista pura.
swisisnfo: La cuestión está en un cambio de modo de elección del Consejo Federal ¿Considera que eso mejoraría la situación?
J.C.: Soy fiel al sistema actual. Es el único que permite ver cómo se constituye el Consejo Federal, escaño por escaño. El Parlamento conserva el control total de la operación.
Un sistema fundado en listas me parece poco adecuado. Por el contrario, estimo que los partidos deberían tratar de formular un programa común de gobierno.
Una única tentativa ha tenido lugar en ese sentido, pero el ejercicio no fue del todo exitoso. Fue remplazado por las grandes líneas de la política gubernamental que trata de nadar entre dos aguas.
swissinfo: ¿El Parlamento está entonces más bajo influencia que en la década de los años 70?
J.C.: Sí. En los años 70 el procedimiento de consulta permitía incluir la opinión de los principales actores.
La influencia de grupos de presión se ha ampliado bastante en el seno de las comisiones. Los ‘lobbies’ se han acercado mucho a los parlamentarios.
swissinfo: Una de sus constataciones más severas sobre el funcionamiento actual del Parlamento concierne a la influencia cada vez más marcada de los grupos de presión…
J.C.: Los ‘lobbies’, en efecto, están presentes en todos los niveles del procedimiento. Las propuestas de enmiendas surgidas claramente de los círculos privados son retomadas por ciertos parlamentarios hasta la fase final, cuando el Parlamento vota la ley. Para cada artículo surgen ahora oposiciones.
swissinfo: ¿Esta omnipotencia de los grupos de presión no denota una cierta debilidad de las ideas políticas?
J.C.: Cuando yo comencé, lo esencial tenía lugar en la tribuna. Actualmente muchas cosas pasan en los pasillos. El resultado de un voto no depende de la calidad de los argumentos. Detrás hay más bien consideraciones de orden tecnócrata.
swissinfo: Aquellos que visitan el Palacio Federal se decepcionan al ver que los diputados salen de la sala cuando sus homólogos hablan en la tribuna. ¿Cómo explica usted esa pérdida de interés en el debate político?
J.C.: ¡Para saberlo habría que preguntar a los 246 parlamentarios! Procedimientos como el voto nominal electrónico limita su libertad de apreciación.
Antes quedaba cierta imprecisión sobre su forma de votar. Actualmente, la disciplina del grupo prevalece, incluso en los partidos de centro que antes eran muy indisciplinados en ese sentido.
swissinfo, Carole Wälti
(Traducido del francés por Patricia Islas)
El principio de colegialidad ha sido mermado en varias ocasiones en los últimos tiempos.
Recientemente, la ministra de Economía, Doris Leuthard, desató una polémica al juzgar las condiciones fiscales acordadas a extranjeros ricos como discriminatorias con respeto a los contribuyentes suizos.
Su ministerio precisó que ella se había expresado a título personal. El gobierno reiteró su apoyo a las actuales medidas fiscales.
En diciembre pasado, el ministro de Policía, Christoph Blocher (UDC/derecha dura) publicó en la página internet de su departamento un balance de su acción política. El uso para fines partidistas de la infraestructura del Estado fue criticado por los otros ministros.
A finales de año, Moritz Leuenberger, en su papel entonces de presidente de la Confederación, lanzó un llamado a los otros miembros del gobierno. De cara a las votaciones y elecciones de este 2007 subrayó que la colegialidad era esencial para el buen funcionamiento del Consejo Federal.
John Clerc nació en octubre de 1942 en Couvet, en el cantón de Neuchâtel.
En 1973 cambió de residencia para instalarse en Friburgo.
En 1972 ingresó a los Servicios del Parlamento en Berna como colaborador en el centro de documentación.
Entre 1978 y 1982, John Clerc fue colaborador del consejero federal socialista Pierre Aubert, jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores.
En 1992 fue nombrado secretario general adjunto de la Asamblea Federal. En esa condición asistía a los presidentes de las dos cámaras y era responsable de relaciones exteriores, información y de la página internet del parlamento.
Miembro del Partido Socialista desde 1963, ha ocupado diversas funciones en el PS y ha asumido varios mandatos políticos en los planos cantonal y comunal.
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