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Ira americana contra Suiza y Polanski

Polanski quedó confinado, desde diciembre, bajo arresto domiciliario en el chatet que el cinesta tiene en Gstadd.

(Keystone)

La liberación de Roman Polanski, bajo arresto domiciliario desde el pasado 4 de diciembre en su chalet de Gstaad, suscita fuertes críticas en los Estados Unidos donde algunos piden incluso un boicot de las películas del cineasta y de las estrellas de cine que la apoyan.

Roman Polanski puede “sentir una enorme satisfacción y una gran alivio” de la decisión del Gobierno suizo.

Así se expresó su abogado francés, Georges Kiejman, aunque los problemas del cineasta y actor con los Estados Unidos no han terminado todavía.

El portavoz del Departamento de Estado de EEUU, P.J. Crowley, calificó de “lamentable” el rechazo de la demanda de extradición anunciado por Suiza.

El ministro adjunto de Justicia de Barack Obama, al cargo de los asuntos criminales, está “profundamente decepcionado” y previene que el gobierno federal americano “va a estudiar sus opciones”. “Nuestra demanda de extradición era completamente válida respecto a la forma, los hechos y conforme al derecho, y el comportamiento en causa era muy grave”, afirma Lanny Breuer.

Extradición en otros países

El fiscal de Los Ángeles, que está en el origen de la petición de extradición, Steve Cooley, estima que la decisión de Suiza “presta una mal servicio a la causa de la justicia y a otras víctimas en general”. Ahora promete solicitar la extradición de Roman Polanski a otros países.

“El mundo se estrecha considerablemente para Roman Polanski y yo me pregunto si él puede todavía circular y trabajar en otros países fuera de Francia”, indica a swissinfo.ch Steven Gaydos, director de la redacción de ‘Variety’, la publicación profesional más antigua de la industria del espectáculo y del cine en Estados Unidos.

Clima político desfavorable

Steven Gaydos, cuyo medio sigue el caso desde que comenzara en Los Ángeles, destaca que los hechos que se le imputan a Roman Polanski -violación de una menor por la que ya fue declarado culpable en 1977 y su fuga de los Estados Unidos ante las narices del tribunal- son graves y no son objeto de ninguna prescripción en los Estados Unidos.

Asimismo, el clima político que prevalece ahora en los Estados Unidos es desfavorable para el director de cine.

Como el juez Espinoza, el fiscal Cooley ocupa un puesto de elección. Éste républicano pretende el puesto de ministro de Justicia de California en las elecciones de noviembre. Es decir, ambos son políticos y juristas a la vez.

“El juez y el fiscal están siempre dispuestos a recoger fondos para sus campañas electorales”, dice Steven Gaydos.

Hollywood dividido

Por otro lado, Hollywood y la sociedad americana son más conservadores en la actualidad que en 1977.

“En los años 60 y 70, Hollywood estaba impregnado, al mismo tiempo, de la cultura del amor libre heredada del movimiento hippie y de una mentalidad que toleraba que los hombres se relacionasen con chicas jóvenes; Hollywood dejó de ser una colonia de artistas desde hace unos 30 años para ser dominado por grandes empresas. Una de las consecuencias positivas de esta transformación es que la gente es cada vez más consciente de la explotación sexual que se considera un crimen grave”, explica el responsable de ‘Variety’.

Por esta motivo la petición a favor de Roman Polanski firmada por estrellas que Martin Scorcese, David Lynch y Woody Allen no impide que el caso “divida mucho a Hollywood”.

“No es nada evidente que los empleados que forman la base de la industria del cine apoyen a Polanski, además existen fuerzas conservadoras en el seno de Hollywood”, subraya Gaydos.

Manifestación ante el consulado de Suiza

El lunes, la organización de víctimas de los abusos de sacerdotes denunció a Roman Polanski y a Suiza. “Los suizos no han actuado de manera apropiada en este asunto, Polanski no debería ser recompensado por escaparse de la justicia”, según Barbara Blaine, presidenta de ‘Survivors Network of those Abused by Priests’ (SNAP).

“El rechazo de la petición de extradición de Polanski es un acontecimiento extremadamente importante y triste para nuestros dos gobiernos pero sobre todo para los niños que son víctimas de abusos sexuales”, añade Madame Blaine.

SNAP se manifestó el lunes ante el consulado de Suiza en Chicago. La organización anima a que “cualquier persona que haya sido testigo, que tenga sospechas o haya sufrido malas acciones de Polanski a que contacten con la policía inmediatamente”. También alienta al boicot “de las películas y otras obras producidas por Polanski y las estrellas que lo apoyan”.

Eugene Robinson, cronista del ‘Washington Post’, se une a la intención del boicoteo a las obras del cineasta.

Por su parte, Chad Hummel, el abogado de Roman Polanski en Los Ángeles y Jeffrey Berg, su agente, no respondieron a las demandas de entrevista de swissinfo.ch.

Marie-Christine Bonzom, Washington, swissinfo.ch
(Adaptación: Iván Turmo)

Roman Polanski

Nace en París en 1933, en el seno de una familia de judíos polacos.

Siendo niño se muda a Varsovia en tiempos de la II Guerra Mundial y vive la deportación y el Holocausto. Su madre murió en Auschwitz.

Tras pasar por la Escuela de Cine de Lodz realiza sus dos primeras películas de éxito: 'Dos Hombres y un Armario' y 'El Cuchillo en el Agua', premiada en Venecia.

A comienzo de los años 60 se instala en Occidente. Realiza 'Chinatown', 'El Quimérico Inquilino', 'El Baile de los Vampiros' o 'El bebé de Rosemary'.

En 1968 su esposa, Sharon Tate, es salvajemente asesinada estando embarazada de nueve meses por los miembros del Clan Manson.

Tras un periodo de relativa oscuridad, vuelve a triunfar con 'El Pianista', película que le significó el Oscar de Hollywood y una lluvia de premios y honores internacionales.

Está casado con la actriz francesa Emanuelle Seigner y tiene dos hijos. Se le considera de forma unánime como uno de los más grandes cineastas del mundo en activo.

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