Portugal e Irak reactivan su relación en plena crisis regional en Oriente Medio
Lisboa, 3 jul (EFE).- Portugal e Irak coincidieron este viernes en defender una solución diplomática a la creciente tensión en Oriente Medio y reclamaron un mayor protagonismo de la comunidad internacional para favorecer la estabilidad regional, al tiempo que acordaron impulsar una nueva etapa en sus relaciones políticas, económicas y culturales.
Durante una rueda de prensa conjunta en Lisboa, el ministro portugués de Asuntos Exteriores, Paulo Rangel, calificó la visita de su homólogo iraquí, Fuad Hussein, de «punto de inflexión» en las relaciones bilaterales.
Ambos gobiernos, tal y como subrayó, quieren recuperar unos vínculos que se debilitaron tras el cierre de la embajada portuguesa en Bagdad en 2007.
Rangel afirmó que existen «muchos campos» para reforzar la cooperación, aunque reconoció que será necesario «más impulso» por ambas partes.
Según explicó, Hussein prevé mantener reuniones con responsables de la agencia portuguesa de comercio e inversión y con representantes empresariales para explorar oportunidades de negocio, mientras que Lisboa estudiará organizar una futura misión económica a Irak.
El ministro portugués destacó asimismo el potencial de la cooperación cultural, apoyándose en los vínculos históricos entre ambos países y en el patrimonio arqueológico iraquí como base para estrechar las relaciones.
Preguntados por EFE sobre el papel que Portugal puede desempeñar desde la Unión Europea (UE) y el que Irak puede ejercer por su interlocución con los países árabes e Irán para contribuir a rebajar la tensión derivada del conflicto entre Israel, EE.UU. e Irán, ambos coincidieron en reivindicar el derecho internacional y el multilateralismo como marco para afrontar la crisis.
Portugal e Irak mantienen posiciones favorables a la desescalada regional y a la resolución de los conflictos por la vía diplomática.
Lisboa ha defendido reiteradamente el respeto del derecho internacional y una solución negociada para Oriente Medio, mientras que Bagdad, estrechamente afectado por la inestabilidad regional y con vínculos tanto con EE.UU. como con Irán, ha tratado en los últimos años de desempeñar un rol de mediador entre distintos actores de la región.
Rangel dijo que Portugal e Irak comparten un firme compromiso con el derecho internacional, las Naciones Unidas y el orden multilateral, y afirmó que la estabilidad en el Golfo constituye un interés común.
En ese contexto, defendió que Europa puede desempeñar «un papel constructivo» tanto durante el conflicto como en una eventual etapa de reconstrucción y consideró que todos los actores deben contribuir a una solución negociada, ya que la guerra «no interesa a nadie».
Por su parte, Hussein defendió que la UE «no debe estar ausente» de los esfuerzos diplomáticos, al considerar que la inestabilidad en Oriente Medio afecta directamente a la seguridad y la economía europeas.
El jefe de la diplomacia iraquí expresó además su esperanza de que Estados Unidos e Irán alcancen «un acuerdo final» que permita poner fin a la actual escalada y reiteró que la guerra «es destrucción» y no beneficia a ninguna de las partes.
Explicó también que Irak mantiene contactos permanentes con los países vecinos y trabaja para impulsar iniciativas de diálogo encaminadas a construir un sistema de seguridad basado en la cooperación entre los Estados de la zona.
Esa labor diplomática continuará en los próximos días durante la visita de una delegación iraquí a Washington con motivo del 250º aniversario de Estados Unidos.
En el plano bilateral, el ministro iraquí calificó su viaje como «histórico» y volvió a defender la reapertura de la embajada portuguesa en Bagdad, al considerar que una representación diplomática permanente contribuiría a «abrir el camino» para fortalecer las relaciones económicas.
Irak, según Hussein, ofrece oportunidades para las empresas portuguesas no solo en el sector energético, sino también en ámbitos como las infraestructuras, la construcción, la gestión del agua, las tecnologías de la información y el turismo.
En respuesta a una pregunta sobre la reapertura de la embajada, Rangel recordó que Portugal clausuró varias representaciones diplomáticas durante los años de mayores restricciones presupuestarias, pero indicó que el Gobierno está reabriendo progresivamente algunas.
Aunque evitó fijar un calendario, aseguró que Bagdad figura entre los destinos donde Lisboa desea volver a contar con una representación diplomática permanente, siempre que las condiciones presupuestarias lo permitan. EFE
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