
Programa de ayuda humanitaria ayudó a 3.190 hogares vulnerables colombianos
Bogotá, 4 may (EFE).- La calidad de vida de 3.190 hogares en Colombia «mejoró» gracias a la ayuda humanitaria del programa ADN Dignidad, según un estudio presentado este jueves, del que se han beneficiado 256.000 migrantes venezolanos, colombianos retornados y miembros de comunidades de acogida en los últimos tres años.
El informe de la International Initiative for Impact Evaluation (3IE), midió el impacto del programa ADN Dignidad liderado por la ONG Acción Contra el Hambre, el Consejo Danés para Refugiados (DRC, en inglés) y el Consejo Noruego para Refugiados (NRC, en inglés).
El director de evaluaciones de 3IE, Sebastián Martínez, explicó que «gran parte de la población migrante y de colombianos retornados ha experimentado situaciones de pobreza y vulnerabilidad económica», frente a lo que este programa ha proporcionado «transferencias monetarias» a los participantes durante seis meses con el fin de «reducir el impacto social y económico».
Los resultados del informe revelaron que los hogares que reciben ayuda humanitaria «cuentan con mayores probabilidades de tener ingresos estables, presentan mayores niveles de satisfacción con su vida y reducen los riesgos de sufrir inseguridad alimentaria».
El 62 % de los beneficiarios, de una muestra tomada de los departamentos de Cundinamarca y Nariño, así como de las ciudades de Barranquilla y Bogotá, destinó la ayuda para alimentos, el 24 % para vivienda, el 2 % para servicios públicos y el 12 % para otras prioridades.
HOGARES CON MÁS CALIDAD DE VIDA
El estudio también evidenció que los hogares participantes del programa analizado presentaron una reducción en el uso de estrategias de adaptación negativas frente a la alimentación como disminuir el número de comidas diarias, consumir porciones más pequeñas o comidas de menor calidad.
Asimismo, se demostró un aumento en la probabilidad de contar con ingresos estables: quienes no recibieron ayudas monetarias reportaron ingresos promedio de 312.000 mil pesos (unos 67 dólares), mientras que, tres meses después de haber terminado la ayuda humanitaria, los ingresos de los participantes aumentaron en un 15 %.
Las conclusiones de este estudio permitirán «definir respuestas humanitarias con base en una evaluación econométrica», aseguró el director de ADN Dignidad, Carlos Aviar, quien destacó que los resultados son de «utilidad para quienes definen políticas y programas de respuestas a la situación de la población vulnerable y migrante».
Con una nueva fase que inició en octubre de 2022, el programa ADN Dignidad llegará a más de 150.000 nuevos participantes en zonas urbanas del país, continuando con la entrega de asistencia humanitaria y servicios complementarios de nutrición y protección.
Además, promoverá la integración socioeconómica de la población migrante a través de la empleabilidad, emprendimiento y acceso a servicios financieros. EFE
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