Qué son las cláusulas nacionales de escape de las reglas fiscales y cómo funcionan
Antonio Suárez-Bustamante
Bruselas, 4 mar (EFE).- La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha confirmado este martes que propondrá «pronto» la activación de las llamadas «cláusulas nacionales de escape» que están previstas en las reglas fiscales para que los países puedan aumentar su gasto en seguridad y defensa sin que estas inversiones sean contabilizadas en el cálculo del déficit.
«Los Estados miembros están listos para invertir más en su propia seguridad si cuentan con espacio fiscal. Y nosotros debemos permitirles hacerlo», justificó la jefa del Ejecutivo comunitario en una declaración en la que anunció ésta y otras cuatro herramientas para realiza inversiones «masivas» en la industria militar.
Von der Leyen recoge estas cinco opciones en una carta que ha enviado a los jefes de Estado y de Gobierno para preparar la cumbre que se celebrará este jueves en Bruselas. En la misiva, defiende que un mayor gasto militar «apoyará los esfuerzos de la UE para conseguir un incremento significativo del gasto en defensa para responder a una situación sin precedentes de seguridad y defensa».
Novedad en las reglas
Las cláusulas nacionales de escape fueron introducidas en el marco presupuestario de la UE en la reciente reforma, concluida hace escasamente un año. Anteriormente existía la posibilidad de activar una cláusula «general» de escape que en la práctica congelaba los límites de déficit y deuda que exigen los Tratados y esta fue la herramienta que se utilizó con el estallido de la pandemia en 2020.
Con la reforma, la UE se dotó de una «cláusula de salvaguardia específica para cada país que permita una desviación de la senda de gasto neto» cuando existan «circunstancias excepcionales» que escapen al control del Estado miembro, tengan una incidencia importante en las finanzas públicas de dicho Estado miembro y requieran medidas fiscales contracíclicas.
Mayor gasto sin elevar el déficit
En consecuencia, la activación de estas cláusulas de escape nacionales permitirá a los países que deseen utilizarlas aumentar su gasto en seguridad y defensa de tal forma que al menos una parte de dicha inversión no será tenida en cuenta para el cálculo del déficit público.
Es decir, los socios comunitarios que se acojan a esta flexibilidad presupuestaria tendrán la posibilidad de incrementar sus inversiones en el ámbito de la seguridad y la defensa sin miedo a que la Comisión Europea les abra un procedimiento por déficit excesivo si sobrepasan el límite en el déficit público del 3 % del PIB.
Además, el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, señaló recientemente que esta flexibilidad se otorgará durante varios años y no sólo durante un ejercicio, puesto que las necesidades en materia militar seguirán existiendo en el medio plazo.
Límites
No obstante, y a falta de conocer los detalles de la propuesta, existirán algunos límites en esta flexibilidad, puesto que la misma Von der Leyen ya anunció la pasada semana que será concedida de forma «controlada y condicionada».
Además, el mismo marco presupuestario establece que la desviación con respecto a la senda fiscal que se permita en virtud de estas cláusulas no debe «poner en peligro la sostenibilidad fiscal a medio plazo» del país que la utilice.
Activación
Von der Leyen anuncia en la carta enviada a los gobiernos que propondrá una activación «coordinada» de estas cláusulas nacionales.
Todavía no están claros los pasos que se tendrán que dar en ese caso concreto, pero las reglas fiscales vigentes determinan que la activación de las cláusulas de escape deben ser solicitadas por los Estados miembros interesados en utilizarlas.
Posteriormente, la Comisión Europea emitiría una recomendación basada en un análisis propio sobre las finanzas públicas del país interesado que enviará al resto de Estados miembros. Los países tendrán cuatro semanas para aprobar dicha recomendación, que incluiría la desviación que podrá acometer el país de su senda de gasto neto previamente pactada.
Primeras estimaciones
La presidenta de la Comisión Europea ha compartido una estimaciones preliminares que apuntan a que estas cláusulas podían crear un espacio fiscal de 650.000 millones para un periodo de cuatro años si los Estados miembros las utilizasen para aumentar el gasto militar en un 1,5 % de su PIB. EFE
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