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Imagen de una sucursal del banco Credit Suisse tomada el 13 de junio de 2016 en la ciudad suiza de Basilea

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Las oficinas en París, Londres y Ámsterdam de Credit Suisse, el segundo banco más importante de Suiza, están siendo investigadas por organismos fiscales de Europa y Australia, en el marco de una gran operación internacional contra el fraude.

Las autoridades holandesas indicaron que las pesquisas conciernen a "decenas de personas sospechosas de fraude fiscal y de blanqueo, de haber ocultado millones de euros a las autoridades emplazándolos en cuentas abiertas en un banco suizo", sin facilitar el nombre de la entidad.

Se trata de una operación dirigida desde la agencia europea Eurojust, que gestiona la cooperación judicial de la Unión Europea y que arrancó el jueves en Holanda, Gran Bretaña, Alemania, Francia y Australia, según un comunicado del Servicio Holandés de Información e Investigación Fiscal (FIOD).

Dos personas fueron detenidas en Holanda, donde la policía se incautó de varios lingotes de oro, obras de arte y dinero en efectivo, añade.

El Gobierno holandés señaló a los países afectados la existencia de 55.000 cuentas sospechosas gestionadas por esa entidad, de las cuales 3.800 estarían vinculadas a Holanda, según la prensa suiza.

Credit Suisse, el segundo banco helvético, publicó este viernes un lacónico comunicado anunciando que sus oficinas en Londres, París y Ámsterdam había "sido contactadas" por las autoridades locales a propósito de "asuntos fiscales de clientes". La entidad añade que sus locales europeos recibieron "visitas" y que está colaborando con las autoridades.

Credit Suisse precisa que desde 2013 aplica la convención de retención en la fuente entre Suiza y Reino Unido, que ha puesto en marcha el programa francés y holandés de declaración voluntaria y que ha concluido toda relación con los clientes "no conformes" en el plano fiscal.

El establecimiento bancario asegura asimismo que ha puesto en marcha el intercambio automático de información en materia fiscal en sus sedes europeas, un sistema que acaba de facto con el secreto bancario.

- Cuentas 'no declaradas' -

En Londres, un portavoz de la dirección de impuestos británica confirmó la apertura de una investigación criminal por evasión fiscal y blanqueo, pero tampoco se refiere directamente al banco suizo.

En Francia se ha abierto una investigación agravada de fraude fiscal, revelando "varios miles de cuentas bancarias abiertas en Suiza y no declaradas" al fisco francés, anunció el viernes la fiscalía nacional financiera sin apuntar el nombre de la entidad helvética.

El Gobierno australiano publicó un comunicado en el que revela que más de 340 australianos en relación con bancos suizos están en el punto de mira de las autoridades fiscales.

Según la ministra australiana de Finanzas, Kelly O'Dwyer, esos ciudadanos son sospechosos de haber promovido y facilitado activamente planes de evasión fiscal.

Las informaciones recolectadas por las autoridades australianas a través de una investigación internacional común permitieron identificar "numerosas cuentas anónimas cifradas en un banco suizo".

"El hecho de que las cuentas sean anónimas significa que probablemente han sido creadas para ocultar la identidad del propietario", subrayó la ministra. En Suiza, el ministerio público de la Confederación indicó a la agencia de prensa suiza ATS que no había sido informado de dichas operaciones.

En 2014, Credit Suisse aceptó pagar una multa de 2.400 millones de dólares al ministerio de Justicia estadounidense que denunció a la entidad por facilitar operaciones de evasión fiscal.

AFP