Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

MOTOCICLISMO Tom Lüthi vuelve a empezar

El piloto suizo Tom Lüthi vestido con el mono de carreras

Tom Lüthi, en marzo de 2018, en Catar.

(tomluethi.ch)

El piloto suizo Tom Lüthi participa este año en el Gran Premio de motociclismo, la categoría reina de la competición. A sus 31 años, espera ganar a pesar de sus difíciles circunstancias.  

Tom Lüthi está en la última fila a la derecha del todo y parece algo asustado. Sentadas delante, las estrellas de la competición: desde el excepcional Valentino Rossi hasta el campeón del mundo Marc Márquez, pasando por la prometedora estrella Andrea Dovizioso. Es un jueves de marzo en el circuito internacional de Losail en Catar. En unos días empieza la temporada de grandes premios y los 24 pilotos de MotoGP se reúnen para la foto oficial.

Podría decirse que Tom Lüthi ha cumplido su sueño. Y a riesgo de resultar un tanto pretencioso, también podría preguntarse qué supone para él correr en la misma categoría que su ídolo, Valentino Rossi. Nueve veces campeón del mundo con casi 40 años, Rossi es, sin exagerar, una estrella mundial igual que el piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton o el futbolista Cristiano Ronaldo, y gana al año 30 millones de francos, como mínimo. Es apreciado en el mundo entero. Y en Italia su carisma no está lejos del que genera el veterano guardameta Gianluigi Buffon.

Con brillo en los ojos, Tom Lüthi admite que “mientras se preparaba para la foto, tuvo que tragar saliva”. “Es una locura, ahora Rossi es mi rival. Incluso si no creo que el hecho de que yo participe en el MotoGP le quite el sueño”, declara.

Recompensa a un trabajo duro     

Es la historia del ascenso de un piloto tenaz. Un chico bernés que descubre su pasión por las dos ruedas siendo un niño, y que en su habitación tiene un enorme póster de Valentino Rossi que en aquel momento tenía 16 o 17 años. Un chico que rápidamente demuestra su inmenso talento en las categorías inferiores. Cuando compite en su primer gran premio en 125cc, Tom Lüthi solo tiene 15 años. Era 2002, hace casi una eternidad.  

El piloto Tom Lüthi preparando la maleta

Septiembre de 2002: el joven Tom Lüthi prepara su maleta para el Gran Premio de Estonia en Portugal.

(Keystone)

Pero se mantiene arriba. ¡Y cómo! El 18 de marzo de este año, en Catar, ha disputado su gran premio número 250. Después de tantos años de duro trabajo, por fin el primero en la categoría reina. “Ha habido momentos en los que era difícil creer que terminaría pilotando en MotoGP”, explica Lüthi. “Así que estoy muy orgulloso de haberlo conseguido”. Alcanzar este nivel no ha sido fácil, sobre todo para un piloto de un país en el que el motociclismo no tiene gran tradición y sin el apoyo de un patrocinador fuerte. “Pero nunca me he rendido”. En los últimos años el piloto se ha estabilizado. Algunos observadores dicen que desde que no está con Fabienne Kropf, la exmiss Berna que se ha casado con la antigua estrella del hockey sobre hielo Mark Streit, es un espíritu más libre.

En MotoGP, Tom Lüthi defiende este año los colores de Marc VDS, un equipo de segunda si se compara con los grandes equipos de marcas como Ducati, Yamaha y Honda. Pero el piloto bernés todavía tiene a su disposición la antigua Honda con la que Marc Márquez ganó el campeonato del mundo. E incluso en el Marc VDS el presupuesto por temporada se acerca a los 5 millones de francos. El MotoGP es caro: la electrónica juega un papel crucial y hay que controlar estas máquinas increíblemente potentes que alcanzan una velocidad punta de 340 km/h. “Lo que pasa aquí es monstruoso: esta aceleración, esta potencia, este par motor, hay que vivirlo”, manifiesta Tom Lüthi.

Una caída en otoño de 2017   

El mundo deportivo suizo se ha acostumbrado a ver al bernés correr por el título mundial. En Moto2, peleaba en las primeras posiciones. También llamaban la atención sus espectaculares caídas. En 16 años de competición, ha ganado 16 carreras, ha subido 57 veces al podio y con tan solo 19 años ganó el título de campeón del mundo de 125cc, en 2005. Aquel año, en el premio al deportista suizo del año, Tom Lüthi se impuso incluso al gigante mundial Roger Federer. No todos entendieron la decisión, pero demostró que en Suiza un corredor de motos puede ser muy popular. Dominique Aegerter también es muy querido, inclusive si (a sus 27 años) su carrera en Moto2 está en peligro.     

“Tuve que aceptar que esto no iba como yo quería”

Fin de la cita

Tom Lüthi siempre ha sido mejor, más serio y más rápido que Aegerter. En 2016 y 2017 fue subcampeón del mundo en Moto2. Al final de la última temporada seguía luchando por el título. Cuando, una vez más, arriesgó demasiado y cayó mal, rompiéndose el pie, el título recayó en Franco Morbidelli, que ahora corre en el mismo equipo que Lüthi en la categoría reina.

Esta fractura no solo arruinó las posibilidades del piloto suizo de ganar el título, sino que también complicó seriamente su debut en MotoGP. Con 31 años, pasó semanas en rehabilitación y perdió un tiempo precioso para su preparación, teniendo que renunciar a las primeras pruebas previstas en noviembre de 2017 en Valencia. “Era muy difícil porque no podía atacar”. Reconoce que es muy impaciente. “He tenido que aceptar que esto no iba como yo quería”.

Difícil proceso de adaptación

Tom Lüthi ha pasado un invierno duro. En su nuevo hogar en Linden [cantón Berna], ha estado mucho tiempo inmovilizado, frustrado y ha sido presa de ideas sombrías. Cuando a principios de febrero, finalmente pudo hacer las primeras pruebas con su nueva máquina, se confirmó su impresión de haberse quedado atrás. Perdía mucho tiempo respecto a los mejores pilotos: unos dos segundos por vuelta. Iba lento: casi no progresaba y estaba en las últimas posiciones. “No estoy a la altura de los mejores, eso está claro”, admitió en febrero. “Pero no sabía que adaptarse a las grandes máquinas sería tan difícil”.  

El piloto suizo Tom Lüthi en su moto compitiendo en Catar

Tom Lüthi durante la carrera en Catar.

(tomluethi.ch)

De repente, es un novato otra vez. Tiene que aprender nuevas técnicas de pilotaje y familiarizarse con la electrónica. “Me habría gustado saltarme una o dos etapas, pero no podía ser, la moto me habría enviado a la luna”, dijo. Ha buscado sus marcas vuelta tras vuelta y de un entrenamiento a otro. Despacio. Para él, muy despacio. Y cuando a mediados de marzo ha ido a Catar, a disputar el primer Gran Premio, no se ha sentido preparado. “Necesito tiempo. Me faltan los kilómetros de pruebas que no pude hacer en noviembre”, declaró.

Hazaña en Catar

Pero en el emirato, literalmente, explotó. Un día después de la sesión para la foto oficial con el resto de pilotos, en los entrenamientos, se mostró casi como el rey: más rápido y con más confianza. Incluso logró el 13º mejor tiempo provisional. Una pequeña emoción. Y llegó el domingo de la competición. Para él, un gran día. Estaban sus padres y el jefe de su equipo destacó los progresos desde su llegada a Catar: “Estamos satisfechos”. También estaba allí Daniel Epp, el mánager que le acompaña desde sus inicios, que comentó: “Obviamente, es un gran día para Tom. Debería ser el comienzo de algo grande”.    

“Pocas veces he visto a un piloto trabajar con tanta determinación” 

Fin de la cita

Finalmente, el 18 de marzo a las 17:00 (hora suiza), Tom Lüthi tomó la salida en su primer Gran Premio de motociclismo. La prueba es un resumen de su carrera: una carrera con altibajos, con un piloto radiante en la línea de meta. En la parrilla de salida parte en el puesto 18 y rápidamente desciende al 22. Pero se aferra a su posición, lucha y, aprovechando el abandono de varios rivales, termina la carrera en un muy buen puesto 16. Es un golpe maestro, sobre todo si se tienen en cuenta las circunstancias de los meses anteriores.  

“Es sensacional. Si hace unos días me hubieran ofrecido este resultado, habría firmado al momento”, contó Lüthi. Dejó atrás a un tercio de los pilotos y solo le faltó un segundo para clasificarse por puntos. “Pocas veces he visto a un piloto que trabaje con tanta determinación”. Por eso no me sorprenden sus buenos resultados”, dice el jefe del equipo Marc VDS. El podio fue para los favoritos: Dovizioso por delante de Márquez y Rossi.                                                         

Futuro incierto  

Es poco probable que esta temporada Tom Lüthi termine entre los cinco primeros, e incluso sería un éxito acabar entre los 10 primeros. Pero progresará paso a paso. Sin embargo, no tendrá mucho tiempo para adaptarse porque si quiere un nuevo contrato para la próxima temporada tendrá que llamar la atención rápidamente. El piloto está ligado por un año al equipo Marc VDS que, hasta el verano, tiene la opción de prórroga por un año.    

“Sin embargo no será fácil”, dice su mánager Daniel Epp. En 2019 Marc VDS volverá a apostar por su compañero de equipo Franco Morbidelli. Se espera que la próxima temporada el hermano de Marc, Alex Márquez, también se una al equipo. A sus 21 años, está considerado como futuro candidato al título.    

El mercado estará atento a Tom Lüthi y a su evolución. Y su mánager estudiará el mercado. Para este piloto ambicioso que quiere medir sus fuerzas con los grandes, volver a Moto2 después de una temporada sería algo así como una derrota. “Todavía le quedan por delante algunos años buenos”, explica Daniel Epp. Y Tom Lüthi, por su parte, asegura que “realmente empieza ahora”.


Traducción del francés: Lupe Calvo, swissinfo.ch

Neuer Inhalt

Horizontal Line


swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes