Tres cascos azules ghaneses resultan heridos en medio del conflicto en el Líbano
Beirut, 6 mar (EFE).- Al menos tres soldados ghaneses de la misión de paz de la ONU en el Líbano (FINUL) resultaron heridos este viernes en medio de los choques entre Israel y el grupo chií Hizbulá, en el primer incidente contra los cascos azules desde el inicio de un nuevo conflicto a comienzos de semana.
«En medio de fuego intenso a última hora de la tarde, tres pacificadores resultaron heridos dentro de su base en Al Qawzah, en el suroeste del Líbano», informó la FINUL en un comunicado, al agregar que uno de ellos ha tenido que ser traslado a Beirut para recibir tratamiento.
Los otros dos militares están siendo atendidos en un centro médico propio tras el ataque, que también causó un incendio en la posición alcanzada.
La FINUL prometió investigar los detalles del «terrible» suceso y calificó de «inaceptable» atacar a cascos azules que están trabajando bajo el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, sin atribuir la autoría de la acción a ningún actor en concreto.
Sin embargo, la Presidencia libanesa denunció este ataque como parte de las acciones que Israel está llevando a cabo contra el Líbano, dando a entender que fue lanzada por el Estado judío.
«Hoy, los ataques incluso alcanzaron el punto de asalto directo a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano, con un ataque al contingente ghanés que causó heridas entre sus miembros», dijo el órgano presidencial libanés.
Desde el pasado lunes, Israel mantiene una intensa campaña de bombardeos contra el este del Líbano, las afueras de Beirut y el sur del país, esta última el área de operaciones de la FINUL.
En concreto, la misión internacional está desplegada en la franja que va desde el río Litani hasta la frontera de facto entre ambos países, una región que el Ejército israelí ordenó evacuar por completo de población el pasado miércoles.
En este contexto, el Estado judío también ha ampliado su presencia en el territorio libanés, donde ya mantenía ocupadas cinco colinas desde el alto el fuego alcanzado a finales de 2024.
Durante aquella guerra y los 15 meses de cese de hostilidades que la sucedieron, sobre todo de forma más reciente, la FINUL denunció una serie de ataques contra sus fuerzas y posiciones, además de incluso contra su cuartel general en Naqoura (sur). EFE
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