Trump advierte a Taiwán contra cualquier declaración de independencia tras reunirse con Xi
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió a Taiwán el viernes contra cualquier declaración de independencia, después de que su par chino, Xi Jinping, lo presionara para que Washington no apoye a la isla.
Estados Unidos sólo reconoce a China y no apoya la independencia oficial de Taiwán, una isla autónoma de régimen democrático que Pekín reclama como propia y no descarta el uso de la fuerza para reunificarla.
El magnate republicano concluyó su visita de Estado con el anuncio de haber cerrado acuerdos comerciales «fantásticos», aunque no dio muchos detalles y no pareció lograr algún avance contundente con China respecto a la guerra con Irán.
Trump invitó a Xi a visitar Washington en septiembre, lo que indica que es probable que las dos mayores economías del mundo busquen estabilizar las relaciones, a menudo turbulentas.
En una cuestión clave para Xi, Trump dejó claro que se opone a una declaración de independencia de Taiwán.
«No tengo ganas de que alguien declare la independencia y, ya saben, luego se supone que debemos recorrer 15.000 kilómetros para ir a la guerra», dijo Trump, según un extracto difundido de una entrevista con la cadena Fox News.
«No queremos que alguien piense: proclamemos la independencia porque Estados Unidos nos apoya», insistió, y agregó que todavía no había decidido nada respecto a una eventual venta de armas a la isla, que tiene en Washington a su principal apoyo militar.
«Quiero que (Taiwán) haga bajar la temperatura. Quiero que China haga bajar la temperatura», aseguró.
Según la legislación estadounidense, Washington está obligado a suministrar armas a Taiwán para su defensa, pero ahora no queda claro si sus fuerzas acudirían a ayudar a la isla en caso de ataque.
– «Conflicto» –
El jueves, con una firmeza inusual, Xi le advirtió a Trump que «la cuestión de Taiwán es la más importante en las relaciones» entre Washington y Pekín.
«Si se maneja bien, las relaciones entre ambos países podrán seguir siendo globalmente estables. Si se maneja mal, los dos países chocarán, o incluso entrarán en conflicto», dijo el líder asiático, según medios estatales.
Luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmara en una entrevista que la política de Estados Unidos hacia Taipéi no había cambiado, el Ministerio de Asuntos Exteriores taiwanés agradeció en un comunicado a Washington por demostrar «que apoya y valora la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán».
«Donald Trump tuvo las imágenes que quería y los chinos estuvieron contentos de dárselas. En mi opinión, se trataba más de apuntalar la dinámica entre los dos países que de obtener resultados específicos», dijo Jacob Stokes, experto en el Center for a New American Security.
La visita anunciada de Xi a Washington el próximo otoño boreal supondrá una nueva prueba para el frágil «statu quo» entre ambas potencias.
Bonnie Glaser, del German Marshall Fund, apuntó que, hasta entonces, China «empujará fuertemente» para que Trump se abstenga de tomar cualquier decisión sobre las ventas de armas a Taiwán.
– Acuerdos «fantásticos» –
Pekín y Washington acordaron seguir implementando «todos» sus acuerdos comerciales existentes y establecer consejos sobre el comercio y las inversiones, declaró el viernes el jefe de la diplomacia china, Wang Yi, en un comunicado difundido tras el encuentro entre Trump y Xi.
El presidente estadounidense aludió a unos acuerdos comerciales «fantásticos» y afirmó que China se ha comprometido a comprar 200 aviones «grandes» de Boeing, pero que el acuerdo incluía «una promesa de 750».
El fabricante aeronáutico confirmó posteriormente un «compromiso inicial de 200» aeronaves, y señaló que podrían seguir otros pedidos.
Asimismo, Trump dijo que Xi le había asegurado que China «no suministraría material militar» a Irán, que mantiene prácticamente bloqueado el estrecho de Ormuz, vía clave para el tránsito mundial de hidrocarburos.
«Le gustaría que se abriera el estrecho de Ormuz, y dijo: ‘Si puedo ser de alguna ayuda, estaré encantado de ayudar'», añadió durante una entrevista con la cadena Fox News.
Sin embargo, ninguna de las declaraciones oficiales de China mencionaban estos elementos.
Por su parte, Xi aseguró que fue una «visita histórica» y que, a día de hoy, ambas partes establecieron «una nueva relación bilateral, que es una relación de estabilidad estratégica constructiva».
Trump restó importancia a algunos puntos de crispación entre ambas superpotencias, como las cuestiones de espionaje, propiedad intelectual o los ciberataques imputados a China.
A bordo del avión presidencial Air Force One, el republicano dijo: «Lo que hacen, ustedes lo saben, nosotros también lo hacemos. Nosotros también los espiamos como locos. Le dije (a Xi): ‘Les hacemos un montón de cosas de las que ustedes no tienen ni idea'».
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