
Trump dice a Orbán estar «enojado» por ataques ucranianos a oleoducto ruso
Viena, 22 ago (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este viernes estar «enojado» por el corte del suministro de petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia causado por ataques ucranianos al oleoducto ‘Druzhba’ en Rusia, al responder a una queja del primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
Orban hizo pública la respuesta que recibió del jefe de la Casa Blanca a una carta que le envió denunciando la situación que afronta su país y la vecina Eslovaquia, dependientes para su abastecimiento de crudo de los suministros rusos que llegan a través del ‘Druzhba’.
«Víctor, no me gusta oír esto; estoy muy enojado. Díselo a Eslovaquia. Eres mi gran amigo», escribió Trump a Orbán en la misiva, reproducida por varios medios húngaros, entre ellos el diario Magyar Menzet.
Según los Gobiernos de Eslovaquia y Hungría, la reparación de los daños causados por drones ucranianos en una estación de bombeo de petróleo en la ciudad de Unecha, al oeste de Rusia, requerirá varios días.
El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, y su homólogo eslovaco, Juraj Blanár, afirmaron que la interrupción del flujo petrolero a sus países durará al menos cinco días.
En una carta conjunta, ambos ministros exigieron a la Comisión Europea medidas inmediatas para proteger y garantizar la seguridad del abastecimiento energético a sus países.
«En pocas semanas, este oleoducto vital ha sido atacado por tercera vez, y ahora las entregas de petróleo a Hungría y Eslovaquia se interrumpirán durante al menos cinco días», denunciaron en la misiva dirigida a la alta representante de la UE, Kaja Kallas, y al comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen.
El texto recalca que los ataques contra el oleoducto ‘Druzhba’ —construido en la era soviética y que transporta crudo ruso a Hungría y Eslovaquia— no afectan tanto a Moscú como a esos dos Estados miembros de la Unión Europea.
«El Druzhba es indispensable para nuestro abastecimiento. Sin él, suministrar petróleo a nuestros países es físicamente imposible. Tales ataques son un ataque directo e inaceptable a nuestra seguridad energética», afirma.
Esta es la segunda vez esta semana que se interrumpieron los suministros de petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia, tras la suspensión del lunes y el martes por otro ataque.
El ataque con drones ucranianos se produce dentro de una intensificación de bombardeos cruzados contra infraestructuras energéticas. Rusia ha atacado de forma repetida instalaciones de gas y calefacción en Ucrania, mientras que Kiev ha golpeado refinerías y oleoductos rusos con el objetivo de interrumpir las exportaciones rusas que financian su invasión.
Hungría y Eslovaquia, muy dependientes del petróleo ruso, se han opuesto tanto a las sanciones comunitarias sobre la energía rusa como a la estrategia de la UE de eliminar gradualmente la compra de crudo y gas de Rusia antes de 2027.
Los gobiernos de Hungría y Eslovaquia son los más cercanos a Moscú dentro de la Unión Europea (UE) y son también muy críticos con Kiev.EFE
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