Zimbabue pide a sus ciudadanos que no se alisten en ejércitos de otros países
Nairobi, 14 mar (EFE).- El Gobierno de Zimbabue urgió a sus ciudadanos a que no se alisten en los ejércitos de otros países, una petición que llega después de las crecientes revelaciones sobre la presencia de combatientes africanos reclutados por Rusia para luchar en la guerra de Ucrania.
«El Gobierno desaconseja encarecidamente a sus ciudadanos que se alisten en las fuerzas armadas de otros países. Nos preocupa profundamente la seguridad y el bienestar de nuestros ciudadanos en el extranjero», afirmó este viernes en la red social X el portavoz de la Presidencia zimbabuense, Nick Mangwana, según recogieron medios locales a última hora del día.
«Según las informaciones recibidas, en tales circunstancias, puede que nuestros compatriotas no siempre reciban un trato igual al de los miembros de las fuerzas armadas de esos países», añadió.
Mangwana también alertó de que «en caso de que se produzca una tragedia, la repatriación de los restos mortales es un proceso complejo que puede privar a las familias de la oportunidad crucial de cerrar el duelo».
«La seguridad de los zimbabuenses y la tranquilidad de sus seres queridos siguen siendo nuestra máxima prioridad», concluyó.
Aunque Mangwana no habló explícitamente de la guerra de Ucrania, desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, las autoridades ucranianas han reportado la presencia de al menos 1.780 africanos de 36 países luchando en el bando ruso.
Sin embargo, es posible que esta cifra sea conservadora, ya que un informe del informe del Servicio de Inteligencia Nacional keniano (NIS, por sus siglas en inglés) presentado ante el Parlamento del país africano el pasado febrero reveló que, solo en Kenia, el número de ciudadanos reclutados por Moscú asciende a al menos 1.000.
Algunos lo hacen de manera voluntaria, como mercenarios, pero otros han denunciado engaños y coacciones en casos que expertos consideran que podrían constituir tráfico de personas.
Ucrania ha revelado que ciudadanos de países como Somalia, Sierra Leona, Togo, Cuba y Sri Lanka, entre otros, están capturados en campos ucranianos, aunque la mayoría mueren o resultan gravemente heridos antes de ser tomados como prisioneros de guerra. EFE
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