‘Claroscuro’ retraza en París las huellas de Caravaggio, Goya y el Greco en el arte actual
Nerea González
París, 10 mar (EFE).- A través de las obras de artistas como Sigmar Polke, Victor Man, Bill Viola, Trisha Donnelly o Wolfgang Tillmans, la exposición ‘Claroscuro’ busca en París las huellas de Caravaggio, Francisco de Goya o el Greco en el arte de los siglos XX y XXI, multiplicando las formas de instalarse en la frontera entre la luz y la oscuridad.
Compuesta casi enteramente por fondos de la Colección Pinault -perteneciente a François Pinault, fundador del grupo Kering, e instalada en el imponente edificio de la antigua Bolsa de Comercio parisina-, ‘Claroscuro’ permitirá, en palabras de la directora y conservadora general de la colección, Emma Lavigne, sondear «la permanencia de esa tonalidad pictórica que nació en el siglo XVI».
Su gran difusor fue el italiano Caravaggio, quien con sus claroscuros prácticamente «va a destruir la historia de la pintura» tal y como se entendía hasta la fecha, según recordó Lavigne este martes, al presentar la exposición a la prensa.
La muestra, que se podrá visitar hasta el 24 de agosto, retoma ese concepto y lo expande con la mirada de los siglos XX y XXI, que hibridan, cuestionan y citan a los grandes maestros de esa técnica.
Para eso, el recorrido combina escenografías en las que la claridad es la protagonista con salas oscuras donde son necesarios unos segundos para poder verdaderamente apreciar los detalles de los trabajos presentados.
En el lado de la luminosidad, la inmensa Rotonda central de la Bolsa -que habitualmente acoge las instalaciones más impresionantes de cada exposición- estará ocupada en la temporada primavera-verano por una enorme pantalla para ver la obra fílmica ‘Camata’.
En ella, el francés Pierre Huyghe exploró en el paisaje del desierto de Atacama los límites entre la presencia y la ausencia, el pasado y el futuro, la vida y la muerte, lo humano y lo inhumano.
En penumbra sobresale la pintura figurativa, muy poco expuesta aún, del rumano Victor Man, que conecta de manera directa con la herencia del claroscuro gracias a sus escenas crepusculares y personajes misteriosos que habitan entre las sombras.
Así se aprecia en su ‘Titiriteros’ (2023) -la obra elegida además por la Colección Pinault para protagonizar el cartel de la muestra-, donde Man retoma la célebre ‘Una Fábula’, del Greco, con tres figuras en torno a una vela.
Con una visión que suscita a la vez «atracción», pero también «repulsión», en palabras de Jean-Marie Gallais, otro de los comisarios de ‘Claroscuro’, esa y otras obras de este pintor rumano también muy influenciado por Goya subrayan que la pintura figurativa puede entenderse como un hilo continuo, una herencia que cada artista va sucesivamente remodelando.
Revisita igualmente a Goya en esta muestra parisina el francés Philippe Parreno, y más concretamente las Pinturas negras que el maestro español creó mientras se alojaba en la casa llamada ‘La Quinta del Sordo’ (a las afueras de Madrid), estando ya mayor, sordo y enfermo, a partir de 1819.
El nombre de esa residencia da precisamente título a la obra presentada por Parreno en ‘Claroscuro’: un filme en 4k en el que este artista francés oscila entre la superficie y la profundidad, la luz y la sombra y lo sonoro y lo visual a partir de las obras de Goya, pero también de los muros de ‘La Quinta del Sordo’, de la que hizo un modelo en tres dimensiones.
La muestra incluye trabajos de James Lee Byars, Laura Lamiel, Yves Tanguy, Germaine Richier, Jean Dubuffet, Alberto Giacometti, Fujiko Nakaya o Maria Martins, entre otras propuestas. EFE
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