‘Viena Latina’, una muestra de historias bordadas de migración latinoamericana y caribeña
Sara Corsellas
Viena, 5 mar (EFE).- Unas 20.000 personas de América Latina y el Caribe viven en Viena. A partir de este jueves, sus historias, recuerdos y experiencias toman protagonismo en la exposición ‘Viena Latina: Viviendo entre Mundos’, un proyecto para visibilizar la memoria, los recorridos y las realidades de la migración.
«La migración de personas de América Latina y el Caribe en Viena está muy poco visibilizada a pesar de ser una comunidad que se mueve y participa», comenta a EFE una de las directoras del proyecto, Marcela Torres, pedagoga e investigadora colombiana.
Memorial oral
El Museo de Viena recoge esta muestra que reúne las diferentes formas en que se conservaron esas memorias, desde historias orales, a partir de 71 entrevistas; hasta fotos, textiles, un archivo online al que cualquiera puede subir recuerdos y documentos.
La exhibición de un mapa de Viena con lugares como la Kolumbusplatz (Plaza de Colón), construida en 1874 y que es un punto de encuentro para reivindicar el 12 de octubre a los pueblos y culturas «que resisten tras la llegada de Colón»; o la Catedral de San Esteban, donde se ofrecen misas y confesiones en español; o el Filmcasino, que cada año alberga el Festival de Cine Latinoamericano.
«Ser migrante es parte de mi identidad, es como el hilo que pasa por mi vida», relata Daniel, un joven de Chile, en un mural de la instalación.
«Hay cosas que siempre me harán falta, no solamente mi familia, sino cosas con las que crecí», explica Xiomara, de El Salvador.
Sus historias y muchas otras más se exhibirán hasta finales de mayo en la Galería Comunitaria del Museo de Viena como parte de un proyecto financiado por la Unión Europea, el Instituto Austríaco para América Latina y la Academia de Bellas Artes de Viena.
Mapa de migración emocional
La pieza principal es el ‘Mapa de migración emocional’, un mural compuesto por 48 piezas textiles elaboradas por 88 personas e inspiradas en las tradiciones de tejidos de América Latina.
«Los textiles han sido importantes en diferentes momentos, como en dictaduras, en contextos difíciles, como método de denuncia y para generar vínculos», asegura Torres, que destacó que este montaje permanecerá en la colección permanente del museo vienés tras la exposición.
En las piezas se observan motivos florales, historias bordadas, paisajes o frases hechas a partir de telas, hilos y otros materiales que evocan recuerdos, lugares de origen y momentos clave de sus trayectorias personales.
Exilio tras Pinochet
La exposición se centra principalmente en el presente y el pasado reciente, desde 1945 en adelante.
La primera gran ola de migración y exilio latinoamericana y caribeña en Austria se produjo tras el golpe militar del general Augusto Pinochet que en 1973 acabó con el Gobierno democrático de Salvador Allende.
Más tarde, en la década de 1980, los movimientos revolucionarios contra dictaduras en América Central y los movimientos de solidaridad con Nicaragua, Guatemala y Cuba también trajeron una ola de migración.
«En el siglo XXI es más bien una migración por trabajo, por amor y por ser descendiente de alguna persona europea», señala Torres.
«La migración es un derecho fundamental de todas las personas para mejorar su calidad de vida. Fue en Austria donde yo encontré esa oportunidad», explica Ana, de Nicaragua, en el apartado de ‘Historias orales’ de la muestra.
Más allá de la exposición, el proyecto Viena Latina lleva a cabo acciones para y con las comunidades latinoamericanas y caribeñas en Viena.
Personas de más de 20 países, generaciones y contextos sociales han aportado su memoria individual y colectiva para convertirla en una parte del paisaje intangible de la ciudad. «La presencia latinoamericana en Viena es muy fuerte y relevante; hay que prestarle atención», concluye Marcela Torres.EFE
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