Abdel Fatah al Burhan, un general sudanés de perfil bajo
El general Abdel Fatah al Burhan, quien este lunes disolvió el gobierno de transición en Sudán, desempeñó un papel discreto como comandante del ejército hasta que salió de la sombra al día siguiente de la caída del dictador Omar al Bashir.
Con una larga carrera militar bajo la tiranía de Bashir, este militar tuvo roles prominentes en el comando de las fuerzas terrestres, hasta que el tirano lo designara inspector general del ejército en febrero, dos meses antes de que fuera depuesto.
Los medios y analistas sudaneses afirman que Burhan coordinó el envío de tropas sudanesas a Yemen, integradas en una coalición liderada por Arabia Saudita, que desde 2015 combate a los rebeldes hutíes, aliados de Irán.
Willow Berridge, autor del libro «Levantamientos civiles en el Sudán moderno» y profesor de historia en la universidad inglesa de Newcastle, señala que en Yemen Burhan trabajó en estrecha colaboración con los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF por sus siglas en inglés) sudanesas, que luego lo respaldaron para asumir el poder en Sudán.
«Precisamente, el rol en este último golpe de las RSF, calificadas por muchos como una nueva versión de las milicias ‘Janjaweed’ que cometieron infinidad de atrocidades en Darfur, hará que muchos se muestren cautelosos», indicó.
El envío de tropas a Yemen en 2015, integró un importante cambio de política exterior en que Jartum rompió sus viejos vínculos con Teherán y se unió a la coalición saudita. Sudán sufrió numerosas bajas en Yeman.
Tras la destitución de Bashir, Burhan juró como líder provisorio el 11 de abril de 2019, y luego asumió la presidencia del organismo gubernamental encargado de la transición hacia la democracia.
Pero, este lunes, Burhan, de bigote espeso, tocado con su habitual boina verde y de uniforme militar, apareció en la televisión nacional informando que el gabinete y consejo soberano que él dirigía quedaba disuelto y declaraba estado de emergencia a nivel nacional.
Estas declaraciones tuvieron lugar después de que las fuerzas armadas detuvieran a personalidades civiles del gobierno interino, incluyendo al primer ministro, Abdala Hamdok, tras enfrentamientos en la capital.
Burhan dio este golpe de timón al profundizarse las divisiones entre las facciones que dirigían la transición, que se tradujo en protestas callejeras de grupos opuestos, días atrás.
El propio Burhan era centro de las protestas rivales, en tanto unos lo instaban a hacerse cargo del gobierno, otros pedían que lo abandonara.
Como presidente del Consejo soberano, Burhan consolidó los vínculos de Sudán con potencias mundiales y los actores regionales, incluyendo Estados Unidos e Israel.
En febrero de 2020, mantuvo en Uganda una reunión con el exprimer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
– Conexiones regionales –
Antes de dirigir al Consejo soberano sudanés, encabezó el consejo militar de transición que derrocó a Bashir. Entonces, sucedió al exministro de Defensa del consejo, general Awad Ibn Uf, quien dimitió.
Las monarquías del Golfo son donantes claves para Sudán, que tras el derrocamiento de Bashir inyectaron 500 millones de dólares (430 millones de euros) al Banco central, parte de un paquete de 3.000 millones prometido, y así mantener su influencia en este país.
Los manifestantes, que querían ver finalmente un gobierno civil tras tres décadas de gobierno férreo de Bashir, percibían a Ibn uf como un miembro de su régimen.
Su partida catapultó a Burhan desde las sombras a jefe de Estado ‘de facto’.
«Burhan es un muy alto rango en las fuerzas armadas, pero básicamente un veterano soldado», confió un oficial del ejército, sin identificarse.
«Nunca ha sido el centro de atención como sí lo eran Ibn Uf o el general Kamal Abdelmarof», añadió, haciendo referencia a otro exjefe del ejército.
En estos últimos meses, Burhan continuó manteniendo un perfil relativamente bajo, con frecuencia dejando a otros miembros del consejo militar encarar a las cámaras de televisión.
En el pasado, Burhan fue agregado militar de Sudán en Pekín.
Horas antes de su nueva designación, se le vio hablando con manifestantes acampados frente al cuartel general del ejército, en el centro de Jartum.
Nacido en 1960 en Gandatu, un poblado al norte de Jartum, Burhan estudió en una academia militar sudanesa y después en Egipto y Jordania. Está casado y tiene tres hijos.