Adamuz ante el espejo de Eschede, la peor tragedia ferroviaria que recuerda Alemania
Berlín, 19 ene (EFE).- El accidente ferroviario de la localidad cordobesa de Adamuz, en el que murieron al menos 40 personas al chocar dos trenes de alta velocidad, ha generado una ola de solidaridad institucional hacia España en Alemania, país que sufrió otra gran tragedia a finales del siglo pasado en Eschede, en el norte alemán.
Autoridades del país centroeuropeo expresaron este lunes su duelo por las víctimas en Adamuz, como el canciller germano, Friedrich Merz, quien mostró su profunda conmoción.
«La noticia del grave accidente ferroviario en Adamuz me conmociona profundamente. Mis pensamientos están con las familias y los seres queridos de las víctimas. A ellos les expreso mi más sincero pésame», escribió Merz en su cuenta de X, en la que subrayó que «Alemania está al lado de España en estos momentos».
El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, al expresar sus más sentidas condolencias a las familias y seres queridos de las víctimas, deseó a los servicios de emergencia y de rescate «mucha fuerza en esta difícil situación».
Para encontrar un siniestro con más víctimas mortales que el de Adamuz en el Viejo Continente hay que remontarse a 1998, una fecha que Alemania, y especialmente Eschede, tiene grabada en su memoria.
Una placa en el memorial que recuerda a las víctimas de Eschede recuerda aún hoy que «el 3 de junio de 1998 a las 10.58 horas se estrelló en este lugar el ICE 884 Wilhelm Conrad Röntgen».
«101 personas murieron, familias enteras fueron destruidas, más de 100 pasajeros resultaron heridos y muchos tuvieron secuelas durante toda su vida», reza el mensaje.
Expertos ferroviarios en Alemania consultados por EFE señalaron que aún es pronto para determinar si hay similitudes entre ambos accidentes, pues no se dispone de un análisis completo de lo ocurrido en Adamuz.
Estudio de una tragedia
El peor accidente ferroviario que se recuerda en Alemania dio lugar a informes forenses de hasta 500 páginas, en el que se realizaron diferentes simulaciones para estudiar el comportamiento de los vagones siniestrados en el accidente.
En la tragedia de Eschede, el tren de alta velocidad había salido hacia las 03.00 GMT de Múnich, capital bávara situada al sur de Alemania, y su destino final era la ciudad portuaria de Hamburgo, en el norte, cuando se produjo un descarrilamiento.
En su recorrido, que atravesaba el país de sur a norte a lo largo de 690 kilómetros, el tren chocó tras descarrilar contra un puente que se derrumbó y cayó sobre los vagones cuando apenas le faltaba una hora y media de trayecto.
La causa del siniestro -según determinaron después los informes periciales- fue el desgaste del recubrimiento de una rueda que se reventó a su paso por la localidad de Eschede.
Tras el accidente hubo varios procesos judiciales y una revisión de las ruedas de todos los ICE por parte de los Ferrocarriles Alemanes.
Una investigación abierta contra el único controlador que había sobrevivido al accidente fue archivada en agosto de 1999 porque, aunque este había oído ruido sospechosos, no había tenido tiempo suficiente para activar el freno de emergencia y evitar el descarrilamiento.
Sin nadie a quien culpar
Otro proceso, contra tres responsables del mantenimiento de los ICE, fue archivado porque no pudo comprobarse negligencia.
El 7 de noviembre de 2021, la fiscalía de Luneburgo levantó acusación contra tres ingenieros. Finalmente este proceso fue archivado a cambio de una multa de 10.000 euros cada uno.
Los Ferrocarriles Alemanes destinaron una ayuda inmediata de cinco millones de marcos (2,5 millones de euros) a los afectados por el accidente, a lo que se sumaron 800.000 marcos (400.000 euros) procedentes de donaciones.
Sin embargo, la empresa fue objeto de críticas por no pedir perdón de forma inmediata por el accidente y por demoras en algunos pagos.
El entonces presidente de los Ferrocarriles Alemanes, Johannes Ludewig, pidió perdón un año después del accidente.EFE
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