Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un niño posa para una foto tras escribir un comentario en una pared que lleva un retrato del emir de Qatar, jeque Tamim bin Hamad al Thani, que se ha convertido en símbolo de la resistencia qatarí durante el diferendo que los países árabes vecinos tienen con Doha, en Doha, el 6 de julio de 2017.

(afp_tickers)

Arabia Saudita y sus aliados criticaron este viernes como una amenaza a la seguridad regional el rechazo de Catar a las exigencias que le plantearon para poner fin a la mayor crisis diplomática de los últimos años en el Golfo.

Junto a Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Egito y Baréin estimaron que el rechazo de Doha a su lista de demandas a cambio de un levantamiento de las sanciones que impusieron al emirato, "refleja su intención de continuar con políticas destinadas a desestabilizar la seguridad de la región", indica una declaración común difundida por la agencia oficial saudita SPA.

"Todas las medidas políticas, económicas y legales necesarias serán adoptadas de manera apropiada y en el momento apropiado, para preservar los derechos, la seguridad y la estabilidad de nuestros cuatro países", agrega la declaración.

Arabia Saudita y sus aliados rompieron el 5 de junio todas sus relaciones diplomáticas con el pequeño emirato, rico en gas, al que acusan de apoyar "el terrorismo" y mantener relaciones demasiado estrechas con Irán, el gran rival de Arabia Saudita en Oriente Medio.

Esos países impusieron también sanciones económicas a Catar, llegando incluso a cerrar su única frontera terrestre.

Para poner fin al conflicto, los cuatro aliados árabes enviaron una lista de 13 peticiones a Catar, instándole a cumplirlas antes del 2 de julio, un plazo que ampliaron dos días más.

Entre otras medidas reclaman el cierre de una base militar turca y de la televisión Al Jazeera, a la que consideran demasiado agresiva, así como la reducción de las relaciones de Catar con Irán.

- Sigue el boicot -

Los cuatro países lamentaron tras una reunión el miércoles en El Cairo "la respuesta negativa" de ese país a sus condiciones para poner fin a la crisis y ratificaron las sanciones.

Según el ministro egipcio de Relaciones Exteriores, Sameh Shukri, que se expresó en nombre de los cuatro, la respuesta negativa "refleja falta de comprensión de la gravedad de la situación" por parte de Catar.

El ministro saudita de Relaciones Exteriores adelantó que el "boicot" de Catar "continuará", en alusión a las sanciones sin precedentes que decidieron aplicar Riad y sus aliados a ese país.

"Tomaremos medidas en el momento apropiado" dijo además el jefe de la diplomacia saudita, Adel Al Jubeir, tras la reunión en la capital egipcia.

"Ya no es posible tolerar el papel de saboteador que desempeña Catar" en los conflictos regionales, agregó.

Dijo que los cuatro ministros convinieron celebrar "su próxima reunión en Manama", capital de Bahrein, en fecha no indicada.

"Catar sigue reclamando diálogo", dijo por su parte en Londres el ministro de Relaciones Exteriores catarí, jeque Mohamed bin Abdulrahman, en Londres. "Catar está dispuesto a iniciar un proceso de negociaciones, en un marco claro que garantice su soberanía", añadió.

- Cierre de frontera -

Catar estima que sus vecinos intentan usurpar su soberanía y entrometerse en su política extranjera.

La crisis diplomática hace temer más inestabilidad en la región, donde hay algunos de los principales exportadores de energía del mundo y que es clave estratégicamente por la presencia de bases militares de Estados Unidos.

El Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos y otros países occidentales incitaron a los rivales del Golfo a dialogar para resolver la crisis diplomática, en una región que ya vive numerosos conflictos.

Además de las sanciones impuestas, Arabia Saudita cerró la única frontera terrestre de Catar, obligando al país a orientarse hacia Irán y Turquía para cubrir sus necesidades en productos alimentarios, que importa por vía aérea o marítima.

A pesar de esas sanciones, Catar, primer exportador mundial de gas natural licuado (GNL), anunció el martes su intención de aumentar en un tercio su producción de gas, desde los 77 millones de toneladas hasta los 100 millones en 2024.

En caso de que Arabia Saudita y sus aliados presionen para impedir acuerdos con compañías internacionales del sector gasístico, Catar aumentará su producción sin la ayuda de nadie, aseguró el jefe de la compañía estatal Qatar Petroleum.

AFP