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Covas y Paes, dos centristas al frente de las principales ciudades de Brasil

Bruno Covas (d) administra Sao Paulo, capital económica de Brasil, desde 2018, cuando el entonces alcalde Joao Doria renunció para postularse a la gobernación afp_tickers
Este contenido fue publicado el 29 noviembre 2020 - 23:03
(AFP)

Uno permanece y otro vuelve. El centrista Bruno Covas fue reelegido este domingo como alcalde de Sao Paulo, en tanto que el exalcalde de Río de Janeiro Eduardo Paes volverá a ocupar ese cargo tras derrotar al exobispo evangélico Marcelo Crivella.

- Covas, un gestor discreto que lucha contra el cáncer -

Bruno Covas (PSDB), de 40 años, administra Sao Paulo, la capital económica de Brasil, desde 2018, cuando el entonces alcalde Joao Doria renunció al cargo para postularse a gobernador y fue reemplazado por su discreto vice.

Logró desde entonces construir una imagen de administrador moderado, en plena pandemia de coronavirus, y se impuso en la segunda vuelta con el 59,38% de los votos frente al 40,6% obtenido por el izquierdista Guilherme Boulos.

Nieto del exgobernador Mario Covas (1930-2001), uno de los fundadores del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, del expresidente Fernando Henrique Cardoso), Bruno Covas, abogado, inició su carrera política con 26 años como diputado en la Asamblea Legislativa de Sao Paulo.

Fue secretario de Medio Ambiente del gobierno de Sao Paulo (2011-2015) y diputado federal en Brasilia (2015-2017).

A diferencia del gobernador Joao Doria, un 'outsider' dentro del PSDB que surfeó en la ola antisistema de los últimos años, Covas representa una cara más tradicional del partido.

En 2020, al desafío de encarar la elección se le sumaron otras dos batallas duras: la pandemia de coronavirus (que mató a 14.000 personas en la ciudad y lo contagió a él mismo) y el tratamiento de un cáncer en el aparato digestivo, diagnosticado en 2019, que le afectó también el hígado y los ganglios linfáticos.

A pesar de su aspecto delgado y de la pérdida de cabello por la quimioterapia, Covas continuó trabajando e hizo instalar, en pleno auge de la pandemia que mató a casi 173.000 personas en Brasil, su cama en el despacho de la Alcaldía para ocuparse de la ciudad y de su salud sin interrupciones.

Con exámenes regulares y sesiones de inmunoterapia, los médicos afirman que su enfermedad está controlada.

- Eduardo Paes, regreso de un viejo conocido -

"Soy el hombre más feliz del mundo porque soy el alcalde de Río", solía decir Eduardo Paes, quien estuvo ocho años al frente de la 'cidade maravilhosa' (2009-2016) en su período de mayor esplendor reciente.

Entusiasta del carnaval y de un estilo distendido que combina con la esencia de Río, Paes volvió al ruedo fortalecido por los altos índices de rechazo del alcalde evangélico Marcelo Crivella, a quien superó por casi 30 puntos (64,1% a 35,9%).

"Crivella no comprende la ciudad", asegura Paes, quien se promueve como el buen gestor que "rescatará" a Río del "abandono".

Nacido en una familia carioca de clase media, se formó en abogacía y ejerció desde los 23 años distintos cargos públicos: fue subalcalde de una región en Río, el concejal más votado de la ciudad, secretario municipal de Medio Ambiente y diputado federal.

Tras pasar por numerosos partidos (PV, PFL, PTB, PSDB), en 2008 ganó la Alcaldía por el MDB, un heterogéneo grupo de centro y centroderecha con el que gobernó durante dos mandatos.

Su gestión estuvo marcada por el optimismo y las reformas para convertir a Río en la sede de los Juegos Olímpicos-2016, un evento que permitió modernizar el sistema de transporte y algunas infraestructuras, pero que dejó varios "elefantes blancos" y promesas sin cumplir, como la descontaminación de la icónica Lagoa Rodrigo de Freitas.

Tras los Juegos, y ya con una crisis económica instalada en todo Brasil, la ciudad entró en declive y vivió una sucesión de escándalos de corrupción, que no salpicaron a Paes directamente, así como el colapso de la seguridad pública y el deterioro de los servicios de salud, agravado este año por la pandemia.

A sus 51 años y afiliado al partido DEM (centroderecha), Paes promete volver a poner la casa en orden y mantener relaciones pacíficas con la administración del Estado de Río (gobernada actualmente por un interino) y con el gobierno federal de Jair Bolsonaro.

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