AFP internacional

El logotipo del fabricante japonés de airbags Takata, fotografiado en un concesionario de coches en Tokio el 13 de enero de 2017

(afp_tickers)

La compañía japonesa Takata, acusada de vender durante años airbags defectuosos en todo el mundo que provocaron varios muertos, se hundió este lunes un 16,5% en la Bolsa de Tokio y podría declararse en quiebra en los próximos días, según la prensa.

Las acciones valían 404 yenes al cierre de la sesión, 80 menos que el jueves por la noche.

El viernes pasado, las autoridades bursátiles suspendieron la cotización por la información de prensa sobre la quiebra inminente de la compañía, aunque Takata dijo entonces que "nada estaba decidido".

En lo que va de año, las acciones han perdido casi un 60%.

"Teniendo en cuenta su deuda colosal, no le quedará a Takata ningún recurso para pagar dividendos a sus accionistas", dijo a la AFP Toru Kitani, un analista de SMBC Friend Securities.

Según el periódico económico Nikkei, la declaración de quiebra, que necesita pasar por varias etapas en Japón, Estados Unidos y Europa, debería estar lista antes de la asamblea general de accionistas, el 27 de junio.

La quiebra abriría la vía a la compra de Takata por parte de Key Safety Systems (KSS), un fabricante de equipos de automóvil controlado por el chino Ningbo Joyson Electronic.

Según Nikkei, Takata tienen deudas de hasta 1 billon de yenes (unos 8.000 millones de euros) y espera la propuesta final para tomar una decisión sobre la venta.

La compañía, a punto de cumplir 80 años de existencia, está acusada de haber disimulado durante años un defecto en sus airbags que les hacía explotar proyectando fragmentos contra el conductor o los pasajeros.

Desde que se conoció el caso, en 2014, cerca de 100 millones de airbags de la marca han sido llamados a revisión, el mayor número de la historia de la industria automóvil.

Hasta ahora se han registrado 16 fallecimientos, 11 de ellos en Estados Unidos.

AFP

 AFP internacional