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El portavoz del presidente de Estados Unidos Donald Trump, Sean Spicer, en su primera rueda de prensa en la Casa Blanca, en Washington, el 23 de enero de 2017

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Algo alterado, Sean Spicer se acomoda en su escritorio, bromea sobre su impopularidad y luego aborda los temas del día. En su primera rueda de prensa, este lunes, el portavoz del presidente Donald Trump intentó normalizar su relación con la prensa luego de haberla atacado muy duramente dos días antes.

A lo largo de casi media hora, la nueva "voz" del Ejecutivo estadounidense respondió con calma a las preguntas, reforzando la idea de que el estilo de la nueva administración oscilará entre un extremo y otro, al igual que lo hace el presidente en sus tuits.

Si la pequeña sala de prensa de 49 butacas, ubicada en el Ala Oeste de la Casa Blanca, se llena por completo cada vez que aparece el presidente, cuando comparece su portavoz -que lo hace todos los días- no son tantos los periodistas.

Pero este lunes -nuevo gobierno obliga- era virtualmente imposible hacerse un lugar en este espacio al que el cine y la televisión hicieron famoso.

"Quiero asegurarme de tener una buena relación con los medios", respondió Spicer a un periodista que le preguntó si había tomado nota de los consejos de Ari Fleischer, exportavoz del expresidente George W. Bush, quien le había sugerido "bajar la temperatura" con la prensa.

"¿Tiene intención de decir siempre la verdad?", lo interrogó otro.

"Sí, creo que debemos ser honestos con los estadounidenses", contestó el vocero.

El sábado, durante una breve declaración, Spicer había manifestado una virulencia inusual hacia la prensa, a la que acusó de haber minimizado el entusiasmo de los estadounidenses por su nuevo presidente, lanzando una serie de afirmaciones que fueron desmentidas por los propios hechos.

"Fue la investidura presidencial que contó con mayor audiencia, tanto con gente en persona como (a través de la TV) en el mundo entero", dijo entonces, pese a que la realidad demostraba lo contrario.

- Vía Skype -

"No se trata sólo del tamaño de la multitud. (...) Hay un intento permanente (de parte e los medios) de debilitar su credibilidad (la de Trump) y el movimiento que él representa. Es frustrante (...), un poco desmoralizador", consideró.

El nuevo portavoz no deja de exhibir su voluntad de cambiar las tradiciones, y en vez de dar en primer lugar la palabra a la cronista de la agencia de prensa estadounidense AP, como se acostumbra, este lunes se la dio a representantes de medios como The New York Post, la Christian Broadcasting Network y Fox Business.

Otra forma de ningunear a los "medios tradicionales", con los cuales Trump se enfrentó durante la campaña, es el anuncio de la creación de cuatro "asientos por Skype" destinados a los periodistas que viven lejos de Washington y que podrán plantear sus preguntas a distancia.

A medida que el "briefing" va avanzando, el "Press Secretary" intenta aquietar las aguas y sonríe.

"Hoy estoy aquí para responder a todas vuestras preguntas, y aquí estaré todo lo que ustedes quieran, aunque habrá algunos que querrán marcharse antes que yo...", lanzó.

Habrá que ver qué relación logra consolidar Sean Spicer en los meses próximos con los periodistas, a los cuales cuales Donald Trump ubicó entre "los seres humanos más deshonestos de la tierra".

Por lo pronto, el único punto común que se ha notado hasta ahora entre Spicer y su predecesor, Josh Earnest, vocero de Barack Obama, es una carencia absoluta del sentido de la puntualidad...

AFP