Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Las fuerzas iraquíes se enfrenta a unos combatientes del grupo yihadista Estado Islámico el 5 de marzo de 2017 en Mosul

(afp_tickers)

Las fuerzas iraquíes prosiguieron este martes su avance en el oeste de Mosul, donde arrebataron importantes edificios públicos a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) como la sede del gobierno provincial y el museo arqueológico.

Bagdad también anunció la reconquista de tres barrios en el tercer día de una nueva ofensiva para expulsar al EI de su último feudo urbano en Irak.

Las tropas gubernamentales se acercan ahora al casco antiguo de Mosul (norte), un sector muy poblado, donde se espera que los combates sean especialmente violentos.

Este martes retomaron el barrio administrativo en el que se encuentran la sede del gobierno de la provincia de Nínive, el cuartel general de la policía y el edificio del Banco Central, donde los yihadistas habían robado millones de dólares en 2014 tras adueñarse de la segunda ciudad de Irak.

La reconquista del museo tiene un alto valor simbólico, ya que el EI lo había saqueado en 2015. En un vídeo difundido entonces por los yihadistas, se veía como destrozaban a golpes estatuas antiguas y tesoros preislámicos.

Los expertos compararon aquellos actos a las destrucciones de los Budas de Bamiyan por los talibanes en Afganistán en 2001.

"El museo está completamente devastado, han robado las antigüedades", lamentó el oficial Abdel Amir al Mohamedawi, de las Fuerzas de Intervención Rápida, una tropa de élite del ministerio del Interior.

- Puente reconquistado -

Desde el inicio de una gran ofensiva para reconquistar la zona oeste de Mosul el 19 de febrero, una de las prioridades de Bagdad es lograr controlar el Tigris, que divide la ciudad en dos.

A finales de enero, las fuerzas iraquíes habían reconquistado la parte oriental de Mosul.

Los cinco puentes que cruzan el Tigris han sido dañados o destruidos por el EI o por los bombardeos de la coalición internacional antiyihadista liderada por Washington, que respalda al régimen de Bagdad.

Las fuerzas iraquíes, que ya controlaban uno de los puentes de la ciudad, anunciaron este martes que tomaron otro, el de Al Hurriyah.

Los dos puentes tomados por las fuerzas iraquíes facilitarán, tras ser reparados, el paso de tropas y armas de la parte oriental a la occidental.

Los combates en el oeste de Mosul provocaron el éxodo de más de 50.000 personas, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Sin embargo, la mayor parte de los 750.000 habitantes del oeste de Mosul, donde hay escasez de alimentos y medicamentos, permanece todavía en sus hogares.

- EI retrocede en Siria -

El EI también está retrocediendo en Siria, y su principal bastión, la ciudad de Raqa, se ve amenazado.

En el norte de este país en guerra desde hace siete años, el EI se enfrenta además a dos ofensivas: la de las fuerzas del régimen apoyadas por Rusia, y la de una alianza apoyada por Estados Unidos.

Esta última, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), está a pocos kilómetros de Raqa, la "capital" de facto del grupo yihadista.

Las fuerzas gubernamentales sirias avanzaron por su parte el martes en el este de provincia de Alepo, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), y consiguieron arrebatar al EI la estación de bombeo que suministra agua a la ciudad de Alepo, que no tenía agua desde hacía unos 50 días.

Entretanto, los jefes de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Turquía, Estados Unidos y Rusia se reunieron el martes en el sur del territorio turco para abordar la situación en Siria e Irak.

Turquía, Rusia y Estados Unidos tiene objetivos diferentes en Siria, pero los tres países combaten al EI.

Esta reunión trilateral tiene lugar después de que el primer ministro turco Binali Yildirim afirmara que Turquía no podía lanzar una operación para reconquistar Manbij, en el norte de Siria, "sin una coordinación con Rusia y Estados Unidos".

Manbij, en manos de las FDS que apoya Washington, está en el punto de mira de Turquía, que quiere expulsar a las Unidades de Protección Popular (YPG), milicia kurda a la que considera "terrorista".

AFP