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La canciller alemana, Angela Merkel, ante legisladores del comité sobre el escándalo Volkswagen, el 8 de marzo de 2017 en Berlín

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La jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, afirmó este miércoles ante una comisión de investigación parlamentaria que se enteró por primera vez del escándalo de los motores trucados de la marca Volkswagen por la prensa, cuando estalló el caso en septiembre de 2015.

Merkel precisó que supo del enorme fraude "el 19 de septiembre de 2015", cuando los medios de comunicación del mundo entero se hicieron eco de las revelaciones en Estados Unidos.

El denominado 'Dieselgate', cuyas consecuencias empresariales, económicas y penales no han concluido aún para Volkswagen, fue comunicado a Merkel por su ministro de Transportes, Alexander Dobrindt, explicó la canciller.

Merkel exculpó a su ministro y expresó su apoyo ante la investigación interna en el ministerio, ante uno de los mayores escándalos jamás sufridos por la industria alemana.

El grupo Volkswagen, gigante que reúne 12 marcas (entre ellas Audi, Porsche o Skoda) admitió en septiembre de 2015 que había equipado 11 millones de automóviles diésel en todo el mundo (600.000 de ellos en Estados Unidos) con un programa informático que falseaba el nivel real de emisiones de gas contaminante para hacerlos aparecer más verdes de lo que realmente eran.

Ello supuso un devastador golpe financiero y de imagen para esta empresa.

Al revelarse este caso, Merkel había intentado ganar tiempo, y aunque aseguró que el escándalo era "dramático" matizó que no tendría impacto a largo plazo sobre la reputación de la industria alemana.

- "No satanizar" -

La canciller exhortó también a "no satanizar" al conjunto del sector automotor, ya que ello pondría "en peligro miles y miles de empleos en Europa".

Los parlamentarios quieren hoy dilucidar lo que sabían los miembros del gobierno de este escándalo antes de que fuera hecho público.

La comisión, creada a iniciativa de la oposición (Verdes y la izquierda de Die Linke) pero integrada también por diputados de la coalición en el poder entre conservadores (CDU-CSU) y socialdemócratas (SPD), tiene por misión examinar la acción desde 2007 del Gobierno alemán ante la superación de los umbrales de emisiones contaminantes por parte de los constructores.

"Hay cada vez más indicios que sugieren que la cancillería (gobierno) y la canciller Merkel conocían el tema de los óxidos de nitrógeno bastante antes de 2015", según el vicepresidente de la comisión de investigación, Oliver Krischer (Verdes). "También queremos aclarar el rol desempeñado por la cancillería en la legislación europea sobre las emisiones de automóviles", había afirmado en diciembre. "Esperamos de la canciller explicaciones que ni el ministro encargado (de Transportes, Alexander) Dobrindt, ni el resto del gobierno han dado hasta ahora", añadió.

Los diputados ya interrogaron en diciembre al exministro de Economía, ahora en Exteriores, Sigmar Gabriel, quien afirmó haber ignorado todo antes de la revelación pública del escándalo.

- Segunda comparecencia -

Para la canciller se trata de la segunda comparecencia ante una comisión de investigación parlamentaria en escasas semanas, pues en febrero fue interrogada por otro caso, el de la cooperación entre los servicios de inteligencia alemán y estadounidense.

La línea de defensa de Volkswagen no ha cambiado desde hace más de un año: según la firma, la directiva sólo fue informada "a fines de agosto, principios de septiembre de 2015" de este gigantesco trucado.

El expresidente de Volkswagen Martin Winterkorn, interrogado el 19 de enero por esta misma comisión, rechazó la acusaciones de ocultación y afirmó no haber sabido nada antes de que estallara el escándalo.

AFP