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El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov (dcha), da la bienvenida a su homólogo catarí, Mohamed bin Abdulrahman bin Jassim Al-Thani, en Moscú el 10 de junio de 2017

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Rusia fue este sábado el último país en apelar al diálogo entre Catar y sus vecinos del Golfo para poner fin a una crisis que, según Amnistía Internacional, pone en peligro la vida de miles de personas.

"Somos partidarios de resolver cualquier desacuerdo mediante (...) el diálogo" porque "no podemos conformarnos con una situación en que las relaciones entre nuestros socios se deterioran", declaró el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov.

El jefe de la diplomacia rusa hizo estas declaraciones en Moscú, donde recibió a su homólogo catarí, el jeque Mohamed bin Abdulrahman Al Thani, que busca apoyos en el extranjero para evitar el aislamiento de su país a nivel internacional.

Lavrov aseguró que Rusia está "dispuesta a hacer todo lo posible" para rebajar las tensiones en esa región.

Catar está aislado desde el lunes, cuando Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Egipto y Yemen decidieron romper sus relaciones diplomáticas con Doha, acusada de "apoyar al terrorismo" y de acercarse a su rival iraní.

Esa decisión conlleva una interrupción de las comunicaciones aéreas, marítimas y terrestres con el pequeño emirato, rico en hidrocarburos, que importa una gran parte de los productos que consumen sus habitantes.

Amnistía Internacional advirtió este sábado que, al aplicar esas medidas, Riad y sus aliados "jugaban" con la vida de miles de personas, separando a familias y destruyendo los medios de subsistencia y de educación de parte de la población.

"Para miles de personas en el Golfo, el resultado de esas medidas es el sufrimiento, los tormentos y el miedo", dijo James Lynch, un responsable de esa oenegé, en un comunicado.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Rex Tillerson, instó el viernes a Riad y sus aliados a aliviar un bloqueo que tiene "consecuencias humanitarias".

- Apoyo turco -

Horas después, su presidente, Donald Trump, se mostró más duro con Catar, al que pidió que cesara "inmediatamente" de financiar "el terrorismo". "Por desgracia, la nación de Catar ha financiado históricamente el terrorismo a un nivel muy alto", declaró ante la prensa en la Casa Blanca.

Sus declaraciones fueron celebradas por Riad, y el embajador emiratí en Washington aseguró que Trump había demostrado su "liderazgo" al hablar así de Doha y su "preocupante apoyo al extremismo".

Catar, que alberga una inmensa base militar estadounidense, clave en la lucha contra el grupo Estado Islámico, rechazó todas las acusaciones de las que ha sido objeto esta semana.

"El bloqueo (...) de Catar es inaceptable", denunció Al Thani, que estuvo el viernes en Alemania y en Bruselas, donde se reunió con la responsable de la diplomacia europea, Federica Mogherini.

Mogherini también apeló al "diálogo político", poniendo como ejemplo "los esfuerzos de mediación" emprendidos por Kuwait, que no rompió sus vínculos con Doha.

El pequeño emirato también puede contar con el apoyo de Turquía. "Tengo una petición para el Gobierno saudí: son el mayor país del Golfo, el más poderoso (...), debería dar una señal de fraternidad, debería unir a todo el mundo", declaró el viernes el presidente Recep Tayyip Erdogan.

El mandatario turco afirmó que su país seguirá ayudando a sus "hermanos y hermanas de Catar" exportando hacia allí alimentos, medicamentos y otros productos.

Este sábado, al recibir al jefe de la diplomacia de Baréin, Erdogan instó a Catar y sus vecinos a poner fin "a este problema antes de que finalice el mes del ramadán", en torno al 25 de junio.

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