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La vecina Turquía apoya a grupos rebeldes en el norte de Siria para combatir a la vez al grupo EI y a las YPG, que considera como una extensión del partido independentista kurdo de Turquía, el PKK

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Quince rebeldes murieron este martes en los combates con las fuerzas kurdas que continuaban en una zona del norte de Siria, país devastado por una guerra cada vez más compleja, según una ONG.

Los combates estallaron el lunes alrededor del pueblo de Ain Daqna controlado por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), dominadas por los kurdos, pero que las facciones rebeldes sirias apoyadas por Turquía quieren recuperar, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

"Desde el lunes, 15 rebeldes han muerto y cuatro miembros de las FDS han resultado heridos", precisó esta organizacón, que se apoya en una gran red de fuentes en el país, en conflicto desde 2011.

El pueblo de Ain Daqna está desde febrero en manos de las FDS, alianza de combatientes kurdos sirios y árabes que lucha principalmente contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria con el apoyo de la coalición internacional dirigida por Estados Unidos.

Ain Daqna se encuentra en la provincia de Alepo en una zona reivindicada por los dos actores.

En un comunicado, los rebeldes combatientes bajo el nombre "Ahl al Diyar" indicaron que atacaron Ain Daqna porque consideran a las FDS como "ocupantes".

"Prometemos a nuestro pueblo más ataques rápidos. Haremos lamentar (a las FDS) la ocupación de esta tierra y el desplazamiento de miles" de personas, añadieron.

Los enfrentamientos entre los rebeldes, que combaten esencialmente al régimen de Bashar al Asad, y las FDS, punta de lanza de la lucha antiyihadista, son esporádicos.

Según un responsable de las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG), principal integrante de las FDS, se retiraron nueve cadáveres de rebeldes de la zona de combate y serán entregados a la Media Luna Roja kurda para que ésta se los entregue a su vez a sus familias.

Desencadenado por la represión durante las manifestaciones que pedían reformas, el conflicto en Siria, que enfrenta inicialmente al ejército y a los rebeldes sirios, es cada vez más complejo y ha implicado con el paso de los años a actores regionales, internacionales y grupos yihadistas, en un territorio cada vez más dividido. La guerra ha dejado ya más de 330.000 muertos y millones de desplazados.

La vecina Turquía apoya a grupos rebeldes en el norte de Siria para combatir a la vez al grupo EI y a las YPG, que considera como una extensión del partido independentista kurdo de Turquía, el PKK, calificado de "organización terrorista".

En otra zona del país, este martes cuatro personas murieron antes del amanecer en un ataque suicida con coche bomba contra un puesto de control de la policía kurda (Assayech) en el noreste sirio, según el OSDH.

El ataque tuvo lugar en la provincia de Hasaka, situada al este de la de Raqa y controlada en su mayoría por los kurdos.

La televisión oficial siria informó del atentado y proporcionó el mismo balance.

Las zonas bajo control kurdo en Siria son con frecuencia el objeto de atentados, a menudo reivindicados por el grupo EI.

Las FDS intentan expulsar al grupo EI de Raqa, su principal bastión en Siria. A principios de junio lograron entrar y ahora controlan el 35% de la ciudad, según el OSDH.

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AFP