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Familiares de palestinos encarcelados en prisiones israelíes se manifiestan en Jerusalén en apoyo de los presos en huelga de hambre, el 29 de abril de 2017

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Trescientos detenidos palestinos en huelga de hambre desde hace dos semanas en las cárceles israelíes han aceptado alimentarse, indicó este domingo el ministro israelí de Seguridad Interior.

La Autoridad Palestina y el Club de Presos Palestinos aseguraron, por su parte, que 1.500 prisioneros, que exigen una mejora en sus condiciones de detención, continúan su huelga de hambre.

El ministro de Seguridad Interior israelí, Gilad Erdan, afirmó a la radio militar que los 300 detenidos "han aceptado alimentarse sin haber obtenido" ninguna de sus reivindicaciones. "No es una cuestión a negociar", añadió.

Además, precisó que la administración penitenciaria tiene prevista la instalación de cuatro centros médicos en el interior de las prisiones, "con el objetivo de evitar al máximo tener que trasladar a los detenidos en huelga de hambre a hospitales civiles" en caso de que su estado de salud se degrade.

Erdan criticó a la asociación de médicos israelíes que ejerce "presiones sobre los médicos para que no apliquen la ley" que autoriza a nutrir a los presos contra su voluntad con la ayuda de transfusiones.

Esta ley fue votada en 2015 y atañe a los huelguistas de hambre cuya vida esté en peligro.

La cuestión de los presos es particularmente sensible para los palestinos, ya que más de 850.000 de ellos fueron encarcelados por Israel tras la ocupación en 1967 de sus territorios, según los dirigentes

Esta última huelga de hambre, de una repercusión inaudita, fue lanzada por Barghouthi, alto mando de Al Fatah, el partido del presidente palestino, Mahmud Abas. Sin embargo, ha movilizado a numerosos palestinos más allá de su partido.

AFP

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