Al menos 12 muertos en un nuevo derrumbe en una zona minera del noreste de RD del Congo
Kinsasa, 28 mar (EFE).- Al menos 12 personas han muerto como consecuencia de un nuevo derrumbe ocurrido en la zona minera de Rubaya, en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC), informó este sábado a EFE un líder de la sociedad civil local.
El deslizamiento de tierra tuvo lugar este viernes tras las lluvias caídas en la aldea de Gasasa, una reserva estratégica de coltán en el territorio de Masisi, en la provincia de Kivu del Norte.
«Gasasa se vio sacudida nuevamente tras una lluvia ligera que hizo que el terreno se volviera aún más frágil y resbaladizo. En ese momento, un grupo de mineros se preparaba para descender a las minas cuando, lamentablemente, el terreno cedió, sepultando gran parte» de la aldea, dijo a EFE por teléfono el secretario de coordinación de la sociedad civil de Masisi, Voltaire Sadiki.
Algunas casas quedaron sepultadas y en un recuento preliminar se ha podido confirmar la muerte de 12 mineros que se encontraban allí antes de la tragedia, señaló Sadiki.
Este líder de la sociedad civil lamentó que se hayan ignorado sus numerosos llamamientos para detener las operaciones mineras en Gasasa tras los incidentes similares ocurridos este mes en Rubaya, zona controlada por el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).
«No nos escuchan. Las consecuencias son evidentes. Otro deslizamiento de tierra y más pérdidas de vidas», aseveró.
EFE intentó contactar con el jefe de policía del territorio de Masisi, coronel Emmanuel Ndizeye, para recabar información sobre el suceso, pero no obtuvo respuesta.
El pasado día 7, al menos 300 personas murieron en otro derrumbe en Rubaya, concretamente en la explotación minera de Gakombe.
Rubaya fue escenario el pasado 28 de enero de un tercer derrumbe provocado por la lluvia que causó la muerte de unas 460 personas, según datos de la sociedad civil de Masisi, si bien el Gobierno congoleño apenas cifró en 200 el número de víctimas mortales.
El Ejecutivo congoleño denunció entonces un «sistema organizado de saqueo y explotación ilegal» de recursos naturales por parte del M23, al subrayar que las autoridades nacionales impusieron «la prohibición de toda actividad de explotación» en la zona por motivos de seguridad antes de que los rebeldes tomaran control de este territorio.
El conflicto del este congoleño se agravó a finales de enero de 2025, cuando el M23 tomó el control de Goma, capital de Kivu del Norte; y, semanas después, de Bukavu, capital de la vecina provincia de Kivu del Sur, tras combates con el Ejército congoleño.
Esa zona es rica en minerales como el coltán, fundamentales para la industria tecnológica en la fabricación de teléfonos móviles.
Los accidentes mineros son frecuentes en el país, donde muchas minas se explotan de manera artesanal y sin seguir las regulaciones y medidas de seguridad necesarias, además de que, en muchos casos, están operadas por grupos armados. EFE
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