Al menos 121 cuerpos quedaron irreconocibles según hospital afgano atacado por Pakistán
Kabul, 19 mar (EFE).- Al menos 121 personas resultaron carbonizadas hasta quedar irreconocibles tras un ataque aéreo paquistaní contra un hospital de rehabilitación de drogodependientes en Kabul, que ha causado ya 411 víctimas mortales y 264 heridos, confirmó a EFE la administración del centro.
«Según los registros de nuestro hospital, el número total de víctimas mortales ha llegado a 411», declaró a EFE el jefe administrativo y médico del hospital Omid bombardeado por Pakistán, el doctor Maiwand Hoshmand.
El doctor señaló que el número de desaparecidos se confirmará una vez que concluyan las labores de identificación. Muchos de los restos recuperados hasta el momento están gravemente dañados, lo que complica el proceso.
«Esto se debe a que 121 personas han sido quemadas o desmembradas y no pueden ser identificadas», detalló el hospital.
El sanitario agregó que, una vez concluyan los procedimientos de identificación, se declarará como desaparecidas a aquellas personas que no puedan ser encontradas o reconocidas por sus familias bajo ninguna circunstancia.
Asimismo, la administración del centro informó de varias víctimas entre su plantilla, un trabajador de seguridad falleció y otros dos sufrieron lesiones, mientras que dos miembros del personal médico resultaron heridos.
A pesar de la magnitud del ataque, el doctor destacó que las bajas entre el personal sanitario fueron limitadas debido a la hora del bombardeo y a la distribución del edificio.»Después de las 20:00 horas, las tareas principales del equipo médico concluyen y el pabellón de pacientes está algo separado de las demás salas. Por lo tanto, el personal médico no sufrió un gran número de bajas», precisó.
Estas declaraciones se producen justo después de que Afganistán y Pakistán anunciaran una tregua de cinco días. Este alto el fuego da un respiro a una escalada bélica iniciada el pasado 26 de febrero que ya se ha cobrado cientos de vidas.
El bombardeo contra el Hospital Omid ha marcado un punto de inflexión tras la oleada de condenas por parte de la ONU, la Unión Europea y las potencias regionales que han redoblado la presión sobre Islamabad para evitar una guerra abierta en el sur de Asia.
Pese a la masacre, el Ejército paquistaní niega tajantemente haber atacado a civiles e insiste en que sus bombardeos fueron «altamente precisos» contra las bases del grupo insurgente TTP o los talibanes paquistaníes.
Este conflicto, que hunde sus raíces en la inestabilidad fronteriza de la Línea Durand y la crisis de seguridad, ya contó con intentos previos de desescalada durante el octubre pasado, cuando Catar y Turquía mediaron en un primer acercamiento que resultó infructuoso.EFE
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