Alemania lucha en dos frentes contra la crisis económica y la amenaza de la ultraderecha
Rodrigo Zuleta
Berlín, 4 mar (EFE).- Alemania libra actualmente una lucha en dos frentes contra la crisis económica, de un lado, y contra el repunte de la ultraderecha que ya parece haber dejado de ser un fenómeno en el este del país y se extiende a casi todos los estados federados.
Según la última encuesta de intención de voto, realizada por el instituto demoscópico INSA por encargo del diario «Bild» y difundida este sábado, si hubiera elecciones generales este domingo la ultraderechista Alternativa para Alemania ocuparía el primer lugar con el 26 por ciento, ligeramente por encima del bloque conservador formado por la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido del canciller Friedrich Merz, y la Unión Socialcristiania (CSU) que tendría un 25 por ciento.
Muy por debajo estarían el Partido Socialdemócrata (SPD), socio menor de la actual coalición de Gobierno, con el 13 por ciento, Los Verdes con el 12 por ciento y La Izquierda con el 11 por ciento.. El Partido Liberal (FDP), durante mucho tiempo un tradicional partido visagra, se quedaría por fuera del parlamento al no superar el umbral del 5 por ciento de los votos.
Esas cifras se conocen pocos días después de que los principales institutos de estudios económicos del país redujeran a la mitad sus pronósticos de crecimiento para 2026 -debido a las repercusiones de la guerra de la Irán- y esperen ahora una subida del PIB de sólo el 0,9 por ciento.
La ultraderecha, ya no sólo en el este
La crisis ha causado un miedo a la desindustralización justo en zonas del país en donde tradicionalmente ha habido una situación económica sólida y la mayor parte de la población ha tenido puestos de trabajado bien remunerados. El miedo a perder ese bienestar ha empujado a algunos votantes hacia la AfD, como lo han mostrado los análisis de los resultados de las elecciones regionales celebradas este año en Baden-Württemberg y Renania Palatinado, ambos estados del suroeste alemán.
En Baden Württemberg la AfD dobló su resultado de hace cinco años y alcanzó el 18,8 por ciento de los votos. En Renania Palatinado ocurrió algo similar y dio un salto hasta el 19, 5 por ciento.
Ambos son resultados que recuerda el comienzo del auge del partido en el este que ahora parece repetirse en el oeste del país.
Ni en Baden Württemberg ni en Renania Palatinado el repunte de AfD tiene repercusiones para la formación de Gobierno ya que en ambos casos se están negociando coalición viables, entre l Los Verdes y la CDU en el primer caso y entre la CDU y el SPD en el segundo.
Sin embargo, esas dos elecciones sólo han sido el comienzo de un maratón electoral que tienen que afrontar los partidos este año y seguirán dos comicios en el este, en Sajonia-Anhalt y en Mecklenburgo-Pomerania, donde AfD amenaza con convertirse en partido mayoritario.
En Sajonia Anhalt, las encuestas le dan a AfD entre 38 y el 40 por ciento lo que, dentro de determinada constelación, le podría alcanzar a la formación para tener mayoría absoluta en el parlamento regional.
En Mecklenburgo-Antepomerania las encuestas le dan entre el 34 y el 38 por ciento. Aunque allí parece ser menos probable una constelación que le de la mayoría absoluta si puede darse una situación en que la única mayoría posible sin AfD sea una alianza entre el SPD -que encabeza actualmente el Gobierno regional con la primera ministra Manuela Schwesig- la CDU y La Izquierda.
Actualmente la CDU tiene como principio, consagrado en una resolución de un congreso del partido, no tener cooperación alguna ni con AfD ni con La Izquierda.
El politólogo Uwe Jung, en una reunión con la Asociación de la Prensa Extranjera (VAP) dijo que él descartaba por completo que la CDU relaje el muro sanitario ante AfD, al menos mientras Merz esté al frente del partido. Sin embargo, agregó, «probablemente tras las elecciones en el este tendrá que replantearse su postura ante La Izquierda».
La AfD y la crisis
Mientras tanto, la AfD trata de sacar provecho de la crisis económica y responsabiliza de ella en parte a las sanciones a Rusia y en parte a la transición energética.
Merz y sus socios parecen conscientes de que tienen que hacer frente a la crisis para no dar más munición a AfD. A largo plazo, se plantean una serie de reformas -Merz anunció primero lo que llamó el otoño de las reformas y ahora habla de la primera de las reformas- pero es claro que parte de las transformaciones que se discuten pueden causar daños a corto plazo y aumentar el descontento.
A corto plazo, se buscan medidas paliativas, destinadas a frenar el alza del precio a la gasolina y a la electricidad.
El ministro de Finanzas y copresidente del SPD, Lars Klingbeil, ha anunciado por otra parte una reforma fiscal destinada a alivar ante todo a los ingresos bajos o medianos. Pero los detalles de esta todavía no se conocen.EFE
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