Amnistía denuncia ataques contra la libertad de expresión y los derechos LGBTI en Irak
El Cairo, 24 abr (EFE).- Amnistía Internacional (AI) denunció este miércoles que las autoridades federales y kurdas de Irak han intensificado sus ataques contra la libertad de expresión, así como la represión contra la comunidad LGBTI, mientras que el país sigue sin tipificar como delito la violencia de género familiar. En su informe anual ‘La situación de los derechos humanos en el mundo’, la organización indicó que las autoridades de Irak no solo llevaron a cabo ataques contra la libertad de expresión, sino que «intentaron promulgar legislación y normas para restringir este derecho». Ejemplo de ello es la campaña de eliminación de «contenido indecente» en Internet, por la cual decenas de personas han sido acusadas de publicaciones «inmorales» en redes sociales y algunas de ellas han sido incluso sentenciadas a prisión. En la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, varios críticos con el gobierno regional que tenían que ser excarcelados continuaron entre rejas «después de que las autoridades presentaran nuevos cargos falsos en su contra». Por otra parte, Amnistía lamentó que las autoridades de Irak «intensificaran su represión de los derechos de las personas LGBTI», después de que en agosto un organismo iraquí emitiera una directiva que prohibía a los medios de comunicación emplear la palabra «género» y les exigiera sustituir el término «homosexualidad» por «desviación sexual». Asimismo, el Parlamento iraquí hizo una primera lectura de un proyecto de ley que estipulaba la pena capital para todo aquél que mantuviera relaciones homosexuales, mientras que penalizaba a las personas trans, pero el proyecto fue retirado tras la indignación que suscitó a nivel nacional e internacional. Las autoridades kurdas detuvieron en septiembre a dos personas por travestismo y publicación de imágenes indecentes, pero quedaron en libertad la semana siguiente en un momento en el que varios activistas LGBTI han denunciado «haber recibido amenazas de detención y citaciones para interrogatorio en relación con su trabajo» relacionado con la defensa de los derechos humanos. En su informe, AI también denunció que el Parlamento iraquí no ha tipificado aún como delito la violencia de género en el ámbito familiar ni tampoco «protegió adecuadamente a las mujeres y las niñas frente a la violencia de género». Recordó que no se han reformado las disposiciones del Código Penal que permiten castigar a la esposa y aplicar castigos corporales a los hijos, mientras que tampoco han endurecido las penas contra los infames «homicidios de honor» ni erradicado la práctica por la cual un violador puede evitar el enjuiciamiento si se casa con la víctima. EFE cgs/ar