Amnistía Internacional exige rendición de cuentas tras ataque a escuela en Irán
(Corrige octavo párrafo)
Redacción internacional, 16 mar (EFE).- Amnistía Internacional (AI) responsabilizó este lunes a Estados Unidos de lanzar el «ataque ilegal» contra una escuela en Irán, que causó la muerte de 168 personas, entre ellas más de 100 niños, y exigió a los responsables que rindan cuentas y aseguró que podría constituir un «crimen de guerra».
La organización sostiene, en un informe, que el edificio escolar fue alcanzado directamente por armamento guiado, lo que evidencia una grave falta de precauciones para proteger a la población civil y una violación flagrante del derecho internacional humanitario.
Las pruebas recabadas por la ONG indican que la escuela fue impactada junto con otras 12 estructuras de un complejo adyacente de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Según AI, el ataque se habría llevado a cabo con un misil Tomahawk de precisión, utilizados exclusivamente por las fuerzas estadounidenses en el conflicto.
El análisis de Amnistía Internacional se basa en pruebas audiovisuales y de los restos de misiles publicados por los medios estatales iraníes.
Aunque el Pentágono confirmó el uso de estos proyectiles en el sur de Irán, en una rueda de prensa el pasado 2 de marzo, hasta el momento no ha reconocido oficialmente su posible responsabilidad en el ataque.
El diario The New York Times ya publicó el pasado miércoles una investigación propia que apuntaba a que el ataque a la escuela fue consecuencia de que se utilizaron datos obsoletos y desactualizados.
«El hecho de que el edificio escolar fuera el objetivo directo y formara parte del complejo de la CGRI suscita preocupación ante la posibilidad de que las fuerzas estadounidenses se basaran en información de inteligencia obsoleta e incumplieran su obligación de verificar que el objetivo previsto fuera militar», según Amnistía Internacional.
Erika Guevara-Rosas, Directora Sénior de AI, calificó de tragedia evitable el suceso: «Este ataque atroz contra una escuela, con aulas llenas de niños, es una muestra espeluznante del precio catastrófico y totalmente previsible que pagan los civiles durante este conflicto armado».
«Las escuelas deben ser lugares seguros y de aprendizaje para los niños. En cambio, esta escuela en Minab se convirtió en escenario de una matanza», añadió Guevara-Rosas.
Pruebas del «crimen de guerra»
Según la organización, la investigación técnica concluye que la dependencia de las operaciones en datos desactualizados por parte de Estados Unidos constituye una violación del «principio de precaución». Imágenes satelitales analizadas por el Laboratorio de Evidencia de Amnistía confirman que las instalaciones tenían muros pintados con colores escolares y presencia de civiles en días lectivos, información que los atacantes estaban en condiciones de verificar antes del bombardeo.
El Laboratorio de Evidencia analizó más de 30 imágenes satelitales de la escuela y el complejo adyacente de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), incluyendo imágenes históricas de hace más de una década. También se examinaron 28 videos y 30 fotografías publicadas en línea, además de realizarse un análisis adicional por parte de un médico forense independiente.
Sobre las implicaciones legales, Guevara-Rosas advirtió que la falta de precauciones mínimas agrava la responsabilidad penal: «Si Estados Unidos sabía que la escuela estaba junto al complejo de la Guardia Revolucionaria y procedió a atacar sin tomar todas las precauciones posibles (…), esto constituiría un ataque indiscriminado e imprudente que debe investigarse como un crimen de guerra».
Hasta la fecha, según Amnistía Internacional, al menos 1.255 personas han muerto en Irán, más de 773 en el Líbano, al menos 12 en Israel y al menos 17 en otros países de la región. EFE
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