Ancelotti pone orden: las marcas regresan a la selección brasileña
Carlos Meneses
São Paulo (Brasil), 27 mar (EFE).- La llegada de Carlo Ancelotti y una nueva gestión en la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) han impulsado el regreso de patrocinadores a la selección con más Mundiales de la historia, tras la desbandada de marcas durante la anterior administración.
En los últimos meses, la CBF, bajo el mando de Samir Xaud, ha incorporado a su potente abanico de patrocinadores a cuatro importantes empresas: Uber, Volkswagen, la plataforma de entregas iFood y Sadia, una de las marcas del gigante cárnico MBRF.
Según fuentes del sector, se calcula que los acuerdos con esas cuatro compañías superan los 170 millones de reales (32,5 millones de dólares / 28 millones de euros) al año.
La CBF confía aún en cerrar otros dos patrocinios fijos hasta mediados de este año, cuando comenzará el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, y alcanzar los 250 millones de reales anuales (casi 50 millones de dólares).
«La actual dirección de la CBF está realizando una labor importante y eficaz para restaurar la imagen de la entidad» y «la tendencia es que anuncie nuevos patrocinios», analiza Fábio Wolff, socio director de Wolff Sports y especialista en marketing deportivo.
A las nuevas incorporaciones hay que sumar otros patrocinadores veteranos de peso como Nike, la empresa de bebidas Ambev, Vivo -filial brasileña de Telefónica-, y el banco Itaú, que cuenta con operaciones en varios países de América Latina.
Fuga de patrocinios y recuperación
Con todo, esos cuatro últimos ‘fichajes’ representaron una bocanada de aire fresco tras perder entre 2024 y 2025 a cuatro importantes socios en plena crisis de reputación de la Canarinha: la aerolínea GOL, Mastercard, la red de farmacias Pague Menos y la tecnológica china TCL.
Esa fuga se dio durante el conturbado mandato de Ednaldo Rodrigues, que terminó de forma abrupta en mayo del año pasado por orden judicial, por indicios de fraude en la firma de un documento que sirvió de base para organizar las elecciones que ganó en 2022.
Unos días antes, el dirigente había anunciado a Ancelotti como el nuevo seleccionador, a quien no le dio tiempo ni a presentar.
Rodrigues se convertía así en el último jefe en salir por la puerta de atrás de la CBF. Tres de sus predecesores fueron investigados por corrupción y un cuarto, Rogério Caboclo, fue separado del cargo en 2021 por denuncias de acoso sexual a una trabajadora de la entidad.
Xaud, originario de un estado tan poco futbolero como Roraima, fronterizo con Venezuela, y formado en medicina con especialización en infectología, además de empresario, ha querido pasar página de esa oscura etapa con medidas como la introducción del juego limpio financiero o un programa para profesionalizar a los árbitros.
«Las noticias positivas de la actual administración dan credibilidad», observa René Salviano, director ejecutivo de Heatmap, firma que intermedió para la llegada de cuatro marcas al fútbol femenino de la CBF, en declaraciones enviadas a EFE.
Ancelotti, un potente reclamo comercial
El otro gran factor diferencial es Ancelotti, uno de los técnicos más laureados de la historia del fútbol, que ha ganado todo lo imaginable en los banquillos del Milan, Chelsea, Real Madrid, París Saint-Germain (PSG) y Bayern Múnich.
«La CBF está experimentando un claro proceso de reconstrucción de marca (…) La presencia de un nombre global como Carlo Ancelotti potencia aún más este activo, transformando el patrocinio en posicionamiento y confianza», explica Bruno Brum, director de ‘End to End’, agencia de marketing deportivo que presta servicios a clubes brasileños.
Antes de completar su primer aniversario en su primera aventura como seleccionador, ‘Carletto’ ha suscitado un gran interés comercial.
Ya ha cedido su imagen a la popular marca de cerveza brasileña Brahma, y su credibilidad y exitosa trayectoria deportiva también actúan indirectamente como gancho para la propia CBF.
A falta de la firma, todo indica que Ancelotti, quien ya se atreve a hablar portugués en las ruedas de prensa, renovará su contrato con la selección brasileña por cuatro años más, hasta 2030. EFE
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