Argentina afirma tener «escudo» para el «shock» económico por la guerra en Oriente Medio
Buenos Aires, 2 mar (EFE).- El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, afirmó este lunes que su país cuenta con una macroeconomía ordenada que constituye el «mejor escudo» para afrontar los efectos económicos globales del conflicto bélico desatado en Oriente Medio.
«Sin dudas, es un shock externo fuerte. Es difícil saber cuánto puede durar. Está afectando a los mercados y va a tener consecuencias. La parte buena es que lo que está afectando es una de las industrias (la de hidrocarburos) que nosotros más estamos desarrollando como país», sostuvo Caputo en una entrevista con el canal digital El Cronista Stream.
El ministro afirmó que el «mejor escudo contra un shock externo» es tener los fundamentos macroeconómicos «en orden» y que, además, Argentina apunta a «reducir fuertemente la dependencia de Wall Street y a desarrollar su propio mercado de capitales».
«De lo que más me alegro es de la decisión del presidente Javier Milei de estar geopolíticamente alineado en el grupo correcto. Desde el minuto uno, sus aliados fueron Estados Unidos e Israel. En este conflicto, es el lado del cual quieres estar», sostuvo Caputo.
En línea con la reacción adversa en los mercados internacionales al conflicto entre Irán y los Estados Unidos e Israel, las acciones y los bonos argentinos bajaron este lunes.
Firmas y bancos locales de asesoría y gestión de carteras de inversión enviaron a sus clientes recomendaciones de cautela ante los efectos del conflicto, que ya ha provocado un alza en los precios internacionales del petróleo.
«Para los inversores, la variable central es la duración del conflicto y su impacto sobre los mercados energéticos. Un encarecimiento persistente del crudo podría reavivar la inflación global y afectar la demanda agregada», indicó el banco CMF en un informe.
La firma IOL Invertir On Line advirtió que la a inestabilidad no se limita al sector energético ya que «la navegación comercial en el Golfo Pérsico está prácticamente paralizada, lo que obligará a las empresas de logística a desviar rutas hacia el Cabo de Buena Esperanza, incrementando los costes de flete y los tiempos de entrega globales». EFE
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