Bélgica y Luxemburgo lamentan la muerte del papa Francisco, una «autoridad moral mundial»
(Actualiza con la reacción de la familia real y del primer ministro de Bélgica)
Bruselas, 21 abr (EFE).- Bélgica y Luxemburgo lamentaron este lunes el deceso del papa Francisco, una «autoridad moral mundial» que encarnaba «la esperanza de modernidad» y una figura de referencia en cuestiones «éticas, sociales y ambientales».
«Para las comunidades cristianas y más allá, fue capaz de encarnar una amplia esperanza de modernidad e inspirar sus caminos de vida», señaló en la red social X el vice primer ministro de Bélgica y titular de Asuntos Exteriores, Maxime Prévot.
El papa Francisco, que falleció este lunes a los 88 años en su residencia de Santa Marta, visitó Bélgica y Luxemburgo el pasado año en uno de sus últimos viajes.
«A pesar de las diferencias fundamentales que puedan haber permanecido, dependiendo de las sensibilidades individuales, reconozcamos que el Papa Francisco fue un reformador del gobierno de la Iglesia, constantemente preocupado por cuestiones de justicia social y climática, un pastor inspirador para muchos y constantemente del lado de los más débiles», agregó Prévot.
El jefe de la diplomacia belga subrayó que Francisco «tenía razón» en sus llamados «a valorar los ideales de paz que son el fundamento de Europa y la esperanza que inspiran».
Por su parte, el primer ministro, Bart de Wever, compartió en redes sociales la expresión latina «Requiem aeternam dona ei, Domine, et lux perpetua luceat ei. Pax et Bonum» («Concédele, Señor, el descanso eterno, y que brille para él la luz perpetua. Paz y Bien»).
La familia real también dijo compartir «el duelo de todos los católicos del mundo y de todos aquellos que lo amaron y apreciaron»
«Expresamos nuestra gratitud por el honor que nos hizo al visitar nuestro país», señalaron el rey Felipe y la reina Matilde de los belgas a través de las redes sociales.
La Casa Real definió al papa Francisco como «un gran hombre, cercano a los más humildes y preocupado por los problemas del mundo».
También el primer ministro de Luxemburgo, Luc Frieden, lamentó el deceso del líder religioso, a quien describió como «una autoridad moral mundial reconocida».
«Fue un inmenso honor recibir al Papa Francisco en Luxemburgo el pasado septiembre. Como dije en aquella ocasión, las religiones forman parte de la sociedad y deben, en un espíritu de respeto mutuo, contribuir a enriquecer nuestros debates sobre cuestiones éticas, sociales y ambientales. El Papa contribuyó enormemente a estos objetivos», agregó Frieden.
El jefe del Gobierno de Luxemburgo añadió que las sociedades «no pueden sobrevivir sin valores y principios». EFE
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